“Día por día”

Hora y media tras el cierre de las urnas en la mayoría de los centros de votación, me preguntó un pariente mi opinión sobre la noticia de unos tiros en un colegio según reportaba una emisora de radio.

Respondí que pese a ese y similares casos, muchos inflados por radio bemba y otros sin mayores consecuencias, me parecía que el domingo de elecciones había transcurrido en admirable paz y orden. Quizás hasta hubo menos incidentes que cualquier día ordinario.

A diario hay pleitos, tiros, pescozones y vainas sin que sea por causa política, como en todos los países del mundo. Me pareció revelador que en el transcurso de la votación cierta gentuza deseaba a toda costa presentar un ambiente turbio o pleno de supuestas dificultades, cuando realmente la inmensa mayoría de los dominicanos se comportó con gran madurez cívica y excelente disposición para llevar la fiesta en paz.

Al momento de escribir esta columna no hay ningún boletín con resultados, pero cualesquiera que resulten ser, debemos congratularnos por una votación ejemplar.