SANTO DOMINGO.- El Partido Revolucionario Moderno respondió este martes a la acusación hecha por el Partido de la Liberación Dominicana que le atribuye estar preparando una campaña sucia para desacreditar a Danilo Medina y a funcionarios del Gobierno.
El coordinador nacional de campaña del PRM, Roberto Fulcar, indicó que la acusación refleja el temor del oficialismo por el crecimiento de la propuesta de Abinader que ha estado movilizando grandes masas en diferentes provincias.
“El viernes en Hato Mayor, el sábado en Azua y el domingo el Santiago y Moca, nuestro candidato presidencial realizó descomunales demostraciones de masas que han pulverizado la falsa percepción y las mentiras con que el PLD ha estado tratando de engañar al pueblo”, señaló.
Expresó que son los funcionarios del Gobierno quienes se han incriminado como corruptos, señalando que fueron ellos los que provocaron el suicidio del arquitecto David Rodríguez en un baño de la OISOE. Además de elevar de $800 millones a $1,800 millones el costo de remodelación del hospital Darío Contreras y los que estaban construyendo una carretera clandestina de unos $1,200 millones sin haber realizado estudio ni licitación.
Dijo que quienes históricamente han sido señalados conocidos por hacer campaña sucia son los miembros del grupo continuista dentro del PLD y a los que hay que acusar de corruptos.
Señaló que los peledeístas fueron quienes crearon el árbol de la corrupción contra el gobierno de Salvador Jorge Blanco, desarrollaron campaña racista y difamatoria contra José Francisco Peña Gómez y montaron campaña sucia contra Hipólito Mejía.
“No fue el PRM que utilizó a Quirino Ernesto Paulino Castillo, montó contra Leonel Fernández la campaña sucia para descalificarlo en sus aspiraciones para la candidatura presidencial de este año”, dijo.
Agregó que no fue el PRM, sino la esposa de Joao Santana, Mónica Moura quien dijo que Danilo recibió dinero de Odebreth para su campaña.
Furcal precisó que el PRM ha realizado sus actividades sin darle dinero a nadie, sin transportar gente de pueblo en pueblo, sin andar con cientos de yipetas el del Gobierno, disfrazadas y con las placas cubiertas.