3. ¿Te gusta que te haga sexo oral?
El hecho de que se preocupe porque estés satisfecha habla mucho de él y confirma que es todo un caballero. Claro, como la felación no implica dolor porque no hay penetración, es una técnica muy gentil que él usa para complacerte, además te hace sentir con un mejor sentido del humor, tienes menos estrés, mejora la apariencia de tu piel y hasta te pones mucho más feliz.
Él se concentra en que llegues al orgasmo, pero sobre todo está pendiente de que cuando estés tratando de tocar la cima, lo disfrutes. El hombre que realmente te ama te hará la típica pregunta, ¿te gustó?, no para aumentar su ego, sino para asegurarse de que te sientes complacida con él.
4. Te abraza
Qué rico y qué necesario es para ti y para todas las mujeres que su chico las abrace antes, durante y sobre todo después de tener sexo. El hecho de que te tome en sus brazos para que descanses es una señal de que le interesas sexualmente, pero también como su chica. Este argumento lo confirma una investigación de la revista Archives of Sexual Behavior, la cual determinó que aquellas parejas que pasan más tiempo mostrando afecto después del coito se sienten más satisfechas con su vida sexual y en general con su relación.
Los expertos creen que representan en cierta manera una recompensa para la otra persona y confirman el poder que tiene el tacto para aportar beneficios físicos y mentales. Es un momento en el que tu satisfacción sexual aumenta y la relación se vuelve más sólida. Claro, él está enamorado y tú también.
5. Se duerme contigo
No es del típico hombre que al acabar descansa 5 minutos, se pone los pantalones y sale casi corriendo. ¡Noooo! El que te ama de verdad se siente tan cómodo contigo que además de estar pensando formalizar contigo, se siente feliz a tu lado. En este punto Cohen asegura que cuando ese hombre está enamorado y te hace el amor, invierte todo el tiempo posible en estar contigo porque sabe reconocer que el acto sexual es más que sexualidad. Va más allá de meterte en la cama.
Es más, te damos un ejemplo. En Cincuenta sombras de Grey, Christian seduce a Anastasia para cumplir sus fantasías en la tan famosa habitación de los juegos, pero en su momento se preocupa por la satisfacción de su chica —te acordarás cuando le hizo el amor por primera vez—, de la cual acaba enamorándose perdidamente. Él dice que nunca ha dormido con ninguna de sus mujeres, pero amanece con Anastasia. Al final es un ejemplo ficticio que acaba confirmando que si duerme contigo luego de tener sexo, es porque atrapaste su corazón. ¡Felicidades!
FUENTE: PEOPLE EN ESPAÑOL