Reunión familiar ante conflicto



Hermanos y hermanas ante situaciones conflictivas que sustentan por propiedades dejadas por sus padres, hermanos u otros familiares, prefieren antes de dar inicio a una mediación, conciliación o acudir a los tribunales;  realizar una reunión familiar antes de intentar entre estos buscar un consenso.

Sin embargo, no todos acuden a la convocatoria, no todos están claros sobre las decisiones que están tomando, no todos firman lo acordado y sobre todo no están claros sobre sus derechos ante los bienes sucesorales. En ese momento no cuentan con la asesoría legal correspondiente.

Es en esas situaciones las que estimulan a las diferencias, controversias, conflictos, pleitos, discusiones; las que en algún momento provocan actos de violencias, amenazas, conducencias y arrestos. Es decir, hasta ese momento no ha ocurrido una solución satisfactoria entre las partes en conflictos.

En los mismos han intervenidos vecinos y vecinas interesados en que esos familiares soluciones esas situaciones de una manera pacífica, antes que exista una desgracia en el barrio o que dentro de los esos familiares se halla una comadre o compadre de sus hijos. O puede ser, la madrina o padrino de todos los integrantes de esa familia y de sus vecinos. Es decir, una persona que por sus características de cercanía, familiaridad y credibilidad les permiten accesar a ellos con facilidad, y aun así no llegan a un acuerdo.

Esos intentos desde mi punto de vista son muy importantes e interesantes, ya que le sirven a la persona mediadora como referencia en la mediación y además, les permite utilizarlo como una herramienta de facilidades que han utilizado las partes para buscar una salida a sus situaciones y que aun así, han fracasados en sus intentos. Aunque para quien suscribe, es muy valido el esfuerzo y lo fomenta para que cada familia lo intente antes de asistir a mediación, fiscalías o tribunales.

En sentido general, la reunión familiar es validad y oportuna, porque de una manera u otra acerca a la familia a una posibilidad de dialogar, de encontrarse y compartir; aun estos no conseguir lo deseado.

Cuando esos encuentros se realizan, la mediación es menos complicada  y también permiten ver todas las propuestas y diálogos que a resumidas cuentas han fluido y que con una buena conducción podrías llegar a un acuerdo satisfactorio para todas las partes.

Pero además, si deciden no consensuar e ir al tribunal podrían ante una autoridad conciliar y dejar con mayor la postura que antes les impedía llegar a un acuerdo con sus familiares. O tal vez, el profesional del derecho les explico lo que implica colocar su caso ante el tribunal y los honorarios en que estos incurrirían si los utilizan.

Eso les puedes ayudar a reflexionar y lograr al fin un entendimiento y una compresión validad para toda la familia.

Publicidad

Publicidad