Jueves, 16 de agosto, 2018 | 1:50 am

Recordando Marx



La visión histórica de la que Carlos Marx hizo galas no es comparable, aun en nuestros días, con la de ningún otro filósofo o cientista social.  Toda su magnífica obra es un legado de incalculable valor universal y en ocasión de celebrar próximamente el bicentenario de su nacimiento, queremos rendir homenaje a este gran revolucionario que junto a su entrañable amigo Federico Engels, dejaron establecidas en su doctrina, las bases sobre las que se han movido los procesos históricos desde la desaparición de la comunidad primitiva tribal.

Su gran aporte ha sido el haber analizado la estructura del sistema capitalista como nunca otro pensador anterior o posterior a su época lo hizo.

Su estudio sobre la plusvalía y el trabajo asalariado; su exposición de la teoría del valor y sobretodo sus conclusiones en torno a las contradicciones y  las crisis  propias del capitalismo, adquieren hoy en día una vigencia extraordinaria.

Su nacimiento ocurre el 5 de mayo de 1818, pero para poder entender mejor su obra hay que situarlo en el contexto histórico que le toco vivir. Carlos Marx desarrolla su trabajo en una época de grandes cambios políticos y económicos, en el periodo llamado de “las dos revoluciones”, que comprende desde las transformaciones políticas llevadas a cabo por las revoluciones burguesas de finales del siglo XVIII y mediados del siglo XIX (empezando por la francesa en 1789), hasta los cambios económicos que llegaron con la revolución industrial de mediados del siglo XVIII.

La burguesía adquiere un carácter hegemónico en este periodo, mientras que el capitalismo se afianza con la revolución industrial y esto da pie a la aparición de un nuevo proletariado.

Marx ya había realizado estudios universitarios en Bonn y en Berlín, despertándose en él a partir de aquí, un vivo interés por el estudio de la filosofía y de manera muy especial en la de Federico Hegel, filosofo prusiano, a quien estudiaría en profundidad sobre todo  los planteamientos de su “Filosofía de la Historia”. Marx se uniría posteriormente al grupo de los “Hegelianos de izquierda” quienes intentarían dar un corte materialista a la filosofía de Hegel.

Las críticas al nuevo sistema capitalista germinaban por doquier, atribuyéndole el principal protagonismo a los llamados seguidores del ‘Socialismo Utópico”, duramente criticados posteriormente por Marx y Engels.

Mientras en Alemania se desataba la persecución y la represión política contra Marx y sus amigos Hegelianos por lo que son forzados a huir hacia Paris donde en 1844 se une, en una amistad que duraría para el resto de su vida, a Federico Engels.  Ambos se integran a la agrupación revolucionaria “La liga de los comunistas” en 1847 y a finales de ese mismo año escriben una de sus obras fundamentales: el Manifiesto Comunista, que sale a la luz pública en enero del 1848.

Marx vive para esa época el periodo que se conoce como “La primavera de los pueblos”, es decir, procesos revolucionarios de corte liberal-burgués que se sucederán en Europa -Alemania, Francia y otros países.  En su trabajo “La guerra civil en Francia” Marx explica magistralmente el caso en el cual la burguesía alemana ya desarrollada, intenta hacer una revolución en 1848, tipo  la revolución francesa de 1789, pero que prefiere aliarse a la nobleza y al ejercito prusiano antes de permitir que la clase trabajadora (el proletariado), que estaba dispuesta a luchar junto a la burguesía por la republica y por la constituyente, se armara y se erigiera en un potencial peligro, de continuar la revolución, para los intereses de la propia burguesía.  La clase burguesa alemana “llego demasiado tarde a su propia revolución”, diría luego Marx.

Algo parecido ocurrió en Francia donde los republicanos deciden no seguir la lucha por la republica y en cambio optan por reprimir la insurrección de los trabajadores con tanta saña, que el resultado fue un horripilante baño de sangre en las filas de la clase obrera.  A partir de ese momento, en que ya no habrán más revoluciones burguesas al estilo Francia y que el proletariado no se encontraba aun preparado para la toma del poder, se desarrolla un periodo de larga distención en la lucha de clases en la que Marx junto con Engels intensifican su labor revolucionaria y en el que también Marx se concentraría en la preparación de los primeros tomos de El Capital, su obra más importante.

En 1864 se celebra la Primera Internacional en la cual Marx tuvo una destacadísima participación y para 1867 sale a la luz la primera edición del primer tomo de su obra cumbre El Capital (Das Kapital). Marx solo pudo ver la publicación del primer tomo. Los tomos II y III los editaría Federico Engels bajo el nombre de “Teorías de la Plusvalía” en 1885 y 1894 respectivamente. Ya antes en 1859 Marx había escrito su “Contribución a la crítica de la Economía política” donde expone, de manera brillante, las falencias de la teoría económica burguesa clásica, elaboradas fundamentalmente por Adam Smith y David Ricardo.

Pero en 1871 ocurre un hecho histórico de singular trascendencia: la Comuna de parís, de la cual Marx fue testigo, aunque no presencial, puesto que había sido expulsado de Paris en 1849 y tuvo que refugiarse en Londres, donde permanecería hasta su muerte. Este acontecimiento influyo determinantemente en su concepción del movimiento revolucionario.  Como se sabe, la Comuna correspondió a ese momento de la historia de la guerra Franco-Prusiana en que los obreros, sobretodo de Paris, alcanzaron a formar un fugaz gobierno proletario, que finalmente fue aniquilado por las fuerzas represivas del régimen, acribillando a más de 30 mil trabajadores en tan solo una semana. Marx analizara de manera formidable este fenómeno en su libro “La guerra civil en Francia”.

Inmerso en una miseria espantosa y lejos de su patria, Marx pierde la salud y esto le impide continuar escribiendo los siguientes tomos de El Capital.  Tres de sus hijos fallecieron a causa de la falta de medicinas y de buena alimentación.  Si no hubiese sido por la ayuda económica que le aportara Federico Engels no habría podido terminar ni siquiera el primer tomo.  Su esposa, Jenny Von Westphalen con quien se había casado en 1843 muere en el ano de 1881 y finalmente Marx fallece a los 65 años de edadad en marzo de 1883.  Hoy sus restos reposan, junto a los de su esposa, en el cementerio londinense de Highgate

Revolucionario autentico, creador y teórico que ha trascendido su época, hoy su pensamiento está más vigente que nunca. Jamás fue un “teórico de café” sino un activista y revolucionario que solamente concebía la teoría como una generalización de la práctica misma.

Feliz cumpleaños querido maestro Karl Heinrich Marx, nosotros y millones de trabajadores y oprimidos del mundo te rendimos homenaje sincero a doscientos años de tu llegada a la vida.

José Félix

Publicidad