Pensamientos poderosos



Sin importar la distancia de algunos eventos, la proximidad emocional de los mismos puede superar el espacio. Lo mismo ocurre en los lazos sanguíneos: hay sucesos que pasan a afectarnos tanto como si hubiesen ocurrido dentro de nuestras familias.

Por ello, es comprensible que los dominicanos estemos experimentando diferentes niveles de consternación como consecuencia de los hechos lamentables ocurridos dentro y fuera de nuestras fronteras.

La humanidad y la sensibilidad no conoce límites.

Desde el hecho de Émely Peguero, hasta los huracanes que azotaron parte de nuestro territorio, pero devastaron Puerto Rico, el terremoto en México y el acto de terrorismo interno de Las Vegas son solo algunos de tantos sucesos que pueden resultar sobrecogedores, en especial para las personas más sensibles.

Es imperativo que cada individuo procure sacar su fuerza interna para animar a los más tristes y deprimidos. Es sabido que las personas deprimidas tienen menos calidad de vida. Como dice el psiquiatra norteamericano Daniel Amen:

“Los pensamientos negativos pueden robarle la alegría y la felicidad”, porque cuando generamos un pensamiento, el cerebro produce un proceso químico que se traduce en una trasmisión eléctrica a nuestro cuerpo.

El organismo reacciona de acuerdo a ese proceso y se afecta completamente.

Mantener la generación de pensamientos positivos es el antídoto perfecto para mantenernos sanos y activos, porque el cerebro libera químicos que hacen que el cuerpo se sienta bien y sea más productivo y activo.

Cuando la gente está feliz, sus músculos están relajados al igual que los latidos del corazón y la respiración. Amen ratifica lo que muchos sabemos: “Los pensamientos son poderosos.

Nos pueden hacer sentir bien o mal”. Es nuestra decisión.

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