¿Mía o tuya?

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero





El obispo de Baní, monseñor Víctor Masalles, posee razón cuando critica al dirigente perremeísta Luis Abinader tras circular en redes sociales su foto con un farandúlico que se hizo implantar senos y viste como mujer, aunque según confiesa es un engendro pues también preservó su miembro viril.

Si Luis deseaba manifestar apertura mental o buscaba apoyo de la comunidad LGBT, pudo escoger ciudadanos de ese colectivo menos polémicos, como muchos cuyo civismo y defensa de los derechos humanos les hacen admirables.

Una foto como la criticada por monseñor Masalles posiblemente reste más votos que los que aporte a cualquier aspirante político, pues evidencia pobre o cuestionable criterio.

En Twitter, Masalles dijo: “Candidato que se presta a esta mojiganga difícil que llegue a ser presidente. No desprecio a la susodicha, pero sí a su angurria política”.

Homofobia o conservadurismo aparte, Masalles correctamente alude a que para candidatearse a la presidencia es indispensable cierta sindéresis o a falta de ella sagacidad.

Aún repentista, Hipólito Mejía posee ambas cualidades. Diría “Papá”: “¡Te guayaste, Luis!”.

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