Santo Domingo.-Las prostitutas tradicionales se sienten desplazadas por las jóvenes con edad comprendida entre los 14 y 25 años que venden su cuerpo a cambio de ropas, celulares y drogas, dijo el Movimiento de Mujeres Unidas (Modemu).
La presidenta del Modemu, Marina Torres, demandó que las trabajadoras sexuales sean incluidas entre los beneficios del bono-gas, bono-luz y otros programas sociales del Gobierno, así como también en el Sistema de Seguridad Social, prestaciones labores y acceso al microcrédito.
También piden programas de capacitación, formación técnica y cursos en el área laboral.
Durante el Octavo Congreso Nacional de las Trabajadoras Sexuales, Torres denunció que decenas de jóvenes de escasos recursos son engañadas por empresas internacionales, que les ofertan empleo y luego las prostituyen en centros de diversión.
Luego de la crisis económica de Europa, el destino del tráfico sexual se extendió hacia Chile, Panamá, Curazao, Guadalupe y otras islas del Caribe, precisó.
Modemu agrupa a unas 7,500 trabajadoras sexuales en todo el país.