Santo Domingo.-A Romelio Frías (Boris) no le importó nada más que vengarse de su esposa, a quien celaba por motivos ignorados.
Para tomar valor se embriagó y luego incendió la casa donde dormían sus tres hijos, su esposa y él mismo.
Las víctimas del siniestro son los mellizos Alejandro y Ninoska Cordero Mejía, de 8 años; Romer Frías Mejía, de 3; Margarita Mejía, de 36 años, madre de los menores, y Frías, de 28, padre del más joven de la familia.
De acuerdo con el informe preliminar, el hombre había tomado ron en un colmado, se retiró a su casa, estacionó su vehículo pegado de la puerta principal para que nadie pudiera salir, y luego roció gasolina a la casa, estando él adentro, y le prendió fuego, dejando el fatal resultado: la muerte de la familia.