El sustento de campesinos en La Cuchilla depende de lavar oro
Villa Altagracia.-En La Cuchilla, de Villa Altagracia, la gente lava oro de día para comer en la noche.
En efecto, la economía de un grupo de unas 20 personas depende de si encuentran algunas pepitas del mineral en el río Jíbara para conseguir el sustento de sus familias.
Vine a ver si consigo 100 pesos para comprar mi comía más tarde, dijo Juan al llegar a su labor alrededor de las 11 de la mañana.
Pero no todos son días de suerte para la gente de La Cuchilla, a veces duran hasta una semana y no consiguen nada.
Poca ganancia
La actividad de lavar el metal precioso en la comunidad lleva más de tres años, y hasta el momento no ha dejado la ganancia que los excavadores esperaban, explica el señor Dulce María Suero, quien lleva 55 años viviendo en el lugar.
Suero dice que ellos venden el oro a dos hombres identificados sólo como Kikin y Enrique, quienes al principio les pagaban el gramo a 1,800 pesos, pero ahora sólo dan RD$1,500.
Nosotros quisiéramos juntar por lo menos dos semanas de las pepitas que conseguimos, pero imagínate tú, cómo uno lo hace si lo que se puede conseguir es para comer en la noche, dice mientras clava la pala en las entrañas del río.
Son las 8:00 de la mañana y ya el grupo de trabajadores está mojado hasta la cabeza y todo con el objetivo de conseguir algunas pepitas del metal precioso.
Muchos buscan el oro de manera superficial, otros, en cambio, cavan hoyos dentro del río, pues, según afirman, mientras más profundo mayor posibilidad hay de conseguirlo.
Mojarse todo los días en busca del metal precioso no sólo les ha dejado ganancias, sino también enfermedades. En días pasados varios de los trabajadores se vieron afectados de una alergia en su cuerpo, que les imposibilitó volver al río por algunos días.
Aunque muchos piensen que con el lavado del mineral sólo hay ganancia, todo lo que brilla no es oro, pues esas personas que andan detrás del metal precioso llevan una vida llena de precariedades. a muchos los problemas les sobran, a otros hasta los dientes les faltan.
Nosotros venimos con una batea, le echamos la arena, la movemos hasta que en el envase queda un fondito, a veces son pepitas de oro y otras veces son pequeñas arenitas, explica Marcia Suero, también una de las excavadoras.
La mujer dice que el trabajo de lavar oro no es una tarea fácil para ellos.
Medio Ambiente habla
Con relación al trabajo de lavar oro tanto en ríos como en fincas, para el ministro de Medio Ambiente esa actividad no es difícil de controlar en el país.
Sin embargo, Ernesto Reyna Alcántara señaló que esa cartera estudia la posibilidad, junto a la Dirección de Minería, de regular la extracción artesanal del oro.
Nos reunimos con Minería a ver sí establecemos una normativa, pero bajo la situación actual de los precios que registra el oro es difícil controlar que ese tipo de poblaciones artesanales y que lo hace cualquier persona haga eso en ríos y diferentes lugares.
Estamos llegando a la fiebre del oro de California en el siglo antepasado, y lo que tenemos que hacer es concienciar para que entiendan que el oro no aparece así, explicó Reyna.
La reacción del funcionario fue expresada luego de que EL DÍA publicó un reportaje dando cuenta de que en una finca de Pedro Brand los munícipes lavan oro.
Reyna Alcántara dijo que la práctica se da en la Loma de Miches, San José de las Matas y otros puntos, tras reiterar que estudian normalizar la la actividad.