Siempre hay que dar más para recibir el triple y la cosa es no rendirse, tener la pasión suficiente para seguir adelante, seguir luchando y salir adelante son dos frases que me parecen muy motivadoras, pronunciadas por el exitoso empresario mexicano-japonés Carlos Kasuga, quien cree en la necesidad de cambiar la mentalidad de la gente y de los jóvenes universitarios a fin de que su objetivo de vida no sea que den las 5 de la tarde y dejar el trabajo para irse a casa o hacer otras cosas.
Estas impresiones las tomé de una entrevista que realizó la revista Gestión y Competitividad y me parece excelente el pensar de este hijo de inmigrantes japoneses, quien en su diario accionar mezcla ambas culturas y afirma que en México también tienen limitaciones como nosotros, de cultura limitativa como la mayoría de los pueblos que fueron colonia, y que es fundamental producir cambios de mentalidad colectivas para poder dar el salto al desarrollo.
Me sumo a quienes, como Carlos Kasuga, predican que para lograr una competitiva producción nacional y salir del tercermundismo es fundamental la educación, pero una educación en valores.
Recordemos que, a pesar de ser un país pequeño, Japón tiene los 10 bancos más grandes del mundo y tiene el índice educativo y de longevidad más alto, así como los niveles más bajos de criminalidad y su producto interno bruto es igual al de Francia, Inglaterra y Alemania juntos.
Necesitamos desarrollar el valor de la responsabilidad, puntualidad, disciplina, entrega, honestidad y respeto, pero también una actitud responsable ante el medio ambiente y la vida misma para lograr lo que él llama el bien ser, bien hacer, bien estar y bien tener en momentos en que los antivalores están copándonos y entre ellos la haraganería, la vida fácil y el irrespeto al entorno y los ancestros.