Los delegados del gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reanudaron ayer las mesas de diálogos con el propósito de concretar un acuerdo en torno al primer punto de la agenda, referido al desarrollo agrario.
Humberto de la Calle, jefe del equipo gubernamental, confía en avanzar a más ritmo y evacuar antes de que llegue Semana Santa ese apartado para pasar al segundo y así en noviembre concluir los cinco que pactaron debatir.
El presidente Santos espera que pongamos estas conversaciones, ahora que estamos inaugurando las de este nuevo año, bajo la idea de un nuevo ritmo.
Necesitamos más ritmo. Y yo quiero que eso le llegue a la opinión pública y también a las FARC. El Gobierno espera resultados, dijo De la Calle en la noche del domingo, antes de viajar a Cuba.
Las FARC le respondieron en el mismo sentido. En lugar de tanta retórica empecemos con propuestas concretas para ver cómo avanzamos, nosotros queremos llegar pronto a un entendimiento, declaró Iván Márquez, número dos de la banda terrorista y cabeza de su delegación.
Pero ya han advertido en reiteradas ocasiones que no tienen prisa puesto que a ellos no les mueven los afanes electorales del gobernante de turno.
A partir de ayer analizarán, además, las 546 propuestas que salieron del Foro que organizaron en Bogotá la ONU y la Universidad Nacional en diciembre.