Jueves, 20 de septiembre, 2018 | 5:23 pm

XIV Congreso de Investigación



El fomento de las actividades científicas en el campo de la innovación y la tecnología tuvo su origen en la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREA/Unesco, Santiago de Chile, 1961). 50 años después, es tarea prioritaria para casi todas las organizaciones gubernamentales que dirigen la política científica de los países.

Los pasados días 6, 7 y 8 de junio se llevaron a cabo la versión XIV del Congreso Internacional de Investigación Científica del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (Mescyt), para conmemorar la Semana Dominicana de la Ciencia y Tecnología.

Desde un tiempo para acá, el país ha reconocido la trascendencia de mostrar sus avances en investigación, a través de actividades festivas como la que ahora se ha celebrado, y también a través de la figura del Día del Investigador, del cual existe todo un proyecto.

El acto inaugural se llevó a cabo en el salón Malecón Terrace del Hotel Sheraton Santo Domingo, con la conferencia magistral “Lecciones entretenidas y curiosas sobre las causas y efectos de los terremotos”, del profesor italiano, doctor Gian Michele Calvi, investigador en diseño estructural del Instituto Universitario de Estudios Superiores de Pavia, Italia. Una sacudida sísmica con epicentro en Sábana Grande de Boyá ha tenido lugar unos días antes de la anunciada conferencia inaugural, y las importantes orientaciones del expositor sirvieron para aclarar muchas dudas, en medio del vibrante auditorio.

El conferencista es un ingeniero civil experto en mitigación de riesgo de desastres naturales, por el Instituto de Estudios Superiores. de Pavia, con una fabulosa trayectoria en investigación, reconocimientos y honores, publicaciones, y otras relevantes cadenas de actividades académicas.

Elocuentes fueron las palabras del doctor Plácido F. Gómez Ramírez en su disertación sobre la concepción y evolución del Congreso Internacional de Investigación, en la que comparó la ciencia con un edificio y un árbol, cuando dijo. “un sistema de ciencia, tecnología e innovación puede ser comprada con un edificio […], en ambos casos es necesario un conocimiento previo de su naturaleza y una planificación rigurosa de su diseño…”.

En el cónclave desfilaron muchas personalidades, y las conferencias y exposiciones tuvieron a la altura del público interesado. Por la Red de Investigadores de Rectores de Universidades (Riadru), asistieron todos sus miembros, muy especialmente los doctores Magdalena Cruz y José Guillén; otros investigadores llegados desde Cuba, España, Puerto Rico, admiraron a sus auditorios con sus temas originales.

Muy importante ha sido la participación de todas las universidades locales, en todos los trabajos presentados ellos demostraron el máximo esfuerzo de sus investigaciones.

La representación de la UCSD, al frente del profesor Bello Díaz, acompañó a sus investigadores, en las versátiles exposiciones: “Impacto en el campesinado dominicano y la producción de arroz de la escolarización y la tenencia de tierras en la región del Bajo Yuna” (Jorge Báez); “Nuevos abordajes de los pacientes geriátricos en medicina crítica mediante la ciencia y la tecnología (Julio Palm y María Ysabel Palm)”; “Tecnologías para la industrialización de las fibras de coco como proyecto para el desarrollo de subproductos para las industrias de construcción, agrícolas e invernaderos y de exportación al mercado norteamericano”; “Traslado de pacientes pediátricos a la emergencia del hospital infantil Doctor Robert Reid Cabral: un tercer nivel de atención hospitalaria” (Yocelyn Jiménez Soto), esta última con la coordinación de las Residencias Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), el hospital Robert Reid y la UCSD.

Wilfredo Mora

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