Miércoles, 19 de septiembre, 2018 | 12:51 am

Una reflexión



La religiosa italiana Santa Catalina de Siena afirmó: “El amor más puro y más fuerte no es el que sube desde la impresión, sino el que desciende desde la admiración”.

La admiración siembra en el espíritu y hace renacer cosas nobles en las personas. Procuremos, por consiguiente, ser admirados por quienes nos rodean.