Martes, 25 de septiembre, 2018 | 3:31 pm

Una reflexión



El emperador romano Tito afirmó que “prefiero morir a hacer perecer alguno”.

Tantos siglos después, en la actualidad, hombres y mujeres mueren cada segundo en el mundo debido a decisiones erradas de gobernantes carentes de visión y de bondad para dirigir con acierto a sus respectivos pueblos.

Ese ejemplo valió para que, a su muerte, le colmaran de tantas alabanzas y honores como jamás le prodigaron estando vivo.

Luis García

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