Miércoles, 20 de junio, 2018 | 8:00 pm

Una misión del Papa llega a Chile a pedir perdón

Lucha. La sociedad chilena levantó una ola de denuncias de abusos sexuales ante el Vaticano contra varios sacerdotes.

El sacerdote español Jordi Bertomeu muy cercano al papa Francisco pide perdón en Chile.
El sacerdote español Jordi Bertomeu muy cercano al papa Francisco pide perdón en Chile.


SANTIAGO, CHILE.-Los enviados del papa Francisco, Charles Scicluna y Jordi Bertomeu, iniciaron ayer su segunda misión eclesiástica a Chile, destinada a escuchar nuevos testimonios de víctimas de abusos sexuales al interior de la Iglesia y capacitar a las diócesis chilenas para responder adecuadamente a nuevas denuncias.

En medio de una profunda renovación de la Iglesia chilena tras la ola de denuncias de abusos sexuales contra menores y su encubrimiento, tiene lugar una segunda misión pastoral a Chile de los sacerdotes Scicluna y Bertomeu, que en febrero ya visitaron el país.

“Hemos venido a pedir perdón en su nombre” a las víctimas, dijo brevemente al arribar a Santiago, Jordi Bertomeu, sacerdote español muy cercano al papa Francisco.

La visita de ambos tiene lugar un día después de que el papa aceptara la renuncia de tres obispos chilenos: Juan Barros, exobispo de Osorno, acusado de encubrir los abusos sexuales a menores del influyente sacerdote Fernando Karadima; Gonzalo Duarte, exobispo de Valparaíso, acusado de encubrir y abusar de menores, y Cristian Caro, de Puerto Montt, quien ya había cumplido su edad de jubilación.

La segunda visita de los enviados del papa tendrá como primera actividad una reunión el miércoles con canonistas de las diócesis chilenas, a quienes prestarán “una ayuda técnica y jurídica” para que “puedan dar respuestas adecuadas a cada caso de abuso sexual de menores cometido por clérigos o religiosos”, explicó ayer por su parte Scicluna, obispo de Malta, en rueda de prensa.

La visita a Osorno

Scicluna y Bertomeu centrarán su visita en la ciudad de Osorno (900 kilómetros al sur de Santiago), donde en medio de fuertes protestas de feligreses, que se enfrentaron al interior de la la catedral, Barros asumió el cargo en 2015 tras ser nombrado por Francisco.

En ese momento, Francisco defendió al obispo Juan Barros. Ese apoyo lo reiteró explícitamente durante su visita a Chile en enero pasado, lo que provocó indignación entre las víctimas y parte de los fieles en un país de mayoría católica.

“Esta visita tiene el encargo de manifestar la particular cercanía del papa con la Diócesis de Osorno y su querido pueblo”, afirmó Scicluna.

El conjunto de los obispos de Chile presentó en pleno su dimisión el 18 de mayo tras una serie de encuentros con el papa Francisco en el Vaticano, un paso inédito en la historia reciente de la Iglesia católica.

Al ser consultado sobre si el papa aceptará más renuncias de obispos chilenos, después de las tres que aceptó el lunes, Bertomeu afirmó: “Eso tenemos que dejarlo en sus manos, pero tenemos que estar muy expectantes de que las cosas irán muy bien”.

Informe al papa

—Los abusos
Los sacerdotes Scicluna y Bertomeu visitaron ya Chile en febrero pasado. Tras esa visita le entregaron al papa un lapidario informe que señala la existencia de “una cultura de abusos” al interior de la iglesia chilena.