Sábado, 22 de septiembre, 2018 | 4:44 pm

Una barbaridad



Todavía hay gente que cuando ocurre un feminicidio se preguntan ¿qué habrá hecho ella?

Peor aun, todavía hay quienes señalan con el dedo acusador a la asesinada.

Eso solo es el reflejo de cómo una parte predominante de la sociedad mira a la mujer víctima de violencia por su condición de mujer.

Aun no se ha entendido el círculo de la violencia en la que es encerrada la mujer abusada.

Todavía hay quienes atribuyen a la mujer abusada la “responsabilidad” de recibir esos abusos.

Una parte importante de la población no ha entendido que esas víctimas se sienten atadas a sus verdugos, quienes han logrado imponer un encadenamiento sicológico que difícilmente esas mujeres puedan romper sin ayuda.
Todavía hay quienes justifican acciones machistas que terminan costándole la vida a la mujer.

Aun una parte importante de la sociedad justifica esos maltratos y asesinatos buscando las causas en la conducta de la víctima.

Lo peor es que todos esos “todavías” y “aun” están enraizados en una parte muy extensa de la población dominicana.

Mientras persista esa mirada, seguiremos teniendo mujeres abusadas y asesinadas por su simple condición de mujer.

Hay que aceptar, aunque le duela al machismo social, que las que están muriendo son las mujeres y que por tanto está claramente definido que no son ellas las victimarias.