Domingo, 9 de diciembre, 2018 | 9:49 pm

Un lío entre danilistas

Radhamés Camacho
Radhamés Camacho


La verdad ha de ser dicha, las alteraciones al buen desenvolvimiento del año escolar es un lío exclusivo entre danilistas y tiene como telón de fondo el afán de los diputados Radhamés Camacho y Eduardo Hidalgo en preservar su cuota clientelar en las direcciones regionales y de distrito del sistema educativo.

El ministro de Educación, Andrés Navarro, tiene una larga tradición danilista, al igual que Camacho e Hidalgo, por lo que parecía lógico que se entenderían.

Resultaba difícil pensar que los dos diputados pondrían en riesgo la “revolución educativa” que tanto pregona el presidente Danilo Medina, pero como reza el dicho aquel “…más pudo el interés que el amor que te tenía”.

El resto de la humanidad veía con asombro cómo en nombre de los maestros se podía paralizar la docencia como forma de impedir que un ministro renunciara del poder de nombrar a quien le pareciera y empezar a hacerlo tomando el cuenta la evaluación por mérito.

Los directores que estaban en el puesto hasta el jueves fueron nombrados, todos, por el dedo, y como parte del reparto en el que a Camacho y a Hidalgo les correspondía una parte.

El modelo adoptado es la única forma que tiene un maestro, que no esté pegado en las alturas, de ascender a esas altas posiciones administrativas.

Entonces, ¿cómo se explica que se sumaban a las huelgas y no salieron a las calles a defender esa conquista que les llegó sin mover un dedo?

En muchos casos era por temor a actitudes cavernarias de facciones de la ADP y en otros casos por complicidades históricas.

Danilo, el Presidente, muy bien podría tomar nota para recordar que a algunos de los suyos solo les interesa lo que puedan sacar de su cercanía y que les importa muy poco el legado de su gestión.