Martes, 25 de septiembre, 2018 | 4:39 am

Un combate que era clave para mantener el boxeo por lo alto



Es increíble la cobertura y seguimiento que tiene un mundial de fútbol, al punto de que las agencias de noticias deportivas, tras el inicio del evento, dedican casi un 98 por ciento a ofrecer informaciones del mismo, quedando totalmente rezagadas las demás competencias.

Sencillamente, hay que llegar a la conclusión de que el fútbol es “el deporte del mundo”.

De las pocas noticias que las agencias ofrecieron fuera del Mundial está la revancha entre Saúl -Canelo- Álvarez y Gennady Golovkin.

Los deportes profesionales, y el boxeo deben estar a la cabeza, en raras ocasiones echan a un lado un combate que puede convertirse en el más productivo de toda la historia.

Desde que se anunció la suspensión del combate por el positivo de Canelo con “Clembuterol”, y los vaticinios de que no se produciría este año, advertí que se llevaría a cabo de setiembre a octubre a más tardar, porque el boxeo no se daría el lujo de desprenderse de cientos de millones de dólares.

A principio, Golovkin estuvo renuente al combate, en el entendido que era la máxima figura, y por lo tanto debía recibir mayores beneficios que su oponente, pero luego junto a su equipo llegó a la conclusión de que Canelo es el que “hala” las masas, y por tanto los millones en boletas, publicidad y otros proventos.

Oficialmente será el 15 de setiembre, pero se mantiene en “secreto” la sede, aunque “se cae de la mata” que será en Las Vegas, porque la primera generó 27 millones solo por entradas.

De ahora en adelante veremos una campaña de promoción y publicidad agresiva por parte de los promotora, encabezada por Oscar de la Hoya, quien se ha convertido en todo un experto en esas lides, muy superior al histórico Don King.