Miércoles, 20 de junio, 2018 | 7:49 am

Tráfico y contaminación



¿Qué sucede cuando la cantidad de vehículos de una ciudad sobrepasa el nivel de circulación que permiten, en horas normales, las calles y las avenidas? ¿Y por qué ocurre ese fenómeno? Buscar respuestas no será nuestra tarea.
Lo cierto es que el problema del excesivo tráfico del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo empieza a preocupar.

Y más que preocupar, el mismo se replica, de forma gradual, en importantes ciudades del interior, sobre todo ya se siente de manera muy sensible en Santiago y parte del este del país.

Las decisiones para corregir el mal se toman tiempo; y consumen, normalmente, un impresionante presupuesto, porque las soluciones se traducen en hacer nuevos túneles, elevados, pasos a desnivel y otras obras viales para intentar hacer más fluido el tráfico de los vehículos en calles y carreteras de la nación.

El país tiene una población en constante crecimiento.

Cada día hay más ciudadanos en las calles que necesitan transportarse. En la medida que esa población crece también aumenta el número de vehículos y la contaminación de la ciudad. De manera que hay que pensar en soluciones de Estado a corto y mediano plazo.

Las autoridades del área no pueden seguir confiando que habrá control del caos del tráfico y de la galopante contaminación, sin tomar medidas sobre decisiones particulares o sectoriales que suman, a diario, más vehículos a las ya congestionadas vías.