Martes, 13 de noviembre, 2018 | 5:14 pm

Taiwán acusa a El Salvador de pedirle “suma astronómica” de ayuda financiera

Ministro de Asuntos Exteriores taiwanés, Joseph Wu.
Ministro de Asuntos Exteriores taiwanés, Joseph Wu.


 

Shanghái.– El Gobierno taiwanés acusó hoy a El Salvador de pedirle una “suma astronómica” de ayuda financiera y aseguró que la ruptura de lazos con el país latinoamericano ha sido una decisión propia y no una injerencia de Pekín.

El ministro de Asuntos Exteriores taiwanés, Joseph Wu, anunció la ruptura por la mañana en una rueda de prensa, al tiempo que sus homólogos chino y salvadoreño, Wang Yi y Carlos Castaneda, sellaban el establecimiento de relaciones en un encuentro en Pekín.

Wu anunció la suspensión de todos los proyectos de cooperación con El Salvador y aseguró que el Gobierno de ese país había exigido a Taiwán que financiara el proyecto de desarrollo del Puerto de La Unión y las elecciones presidenciales programadas para febrero de 2019.

El Gobierno taiwanés, aseveró, “no estaba dispuesto a dar su consentimiento” y por eso decidió poner fin a 85 años de relaciones diplomáticas con la nación centroamericana.

Según ha asegurado la agencia oficial CNA, “esta es la primera vez que la actual administración anuncia que estaba rompiendo las relaciones diplomáticas con un aliado formal antes de que ese aliado declarara que estaba cambiando el reconocimiento a Pekín”.

La decisión deja a Taiwán con 17 aliados diplomáticos después de que en poco más de un año la isla haya perdido a cinco países- El Salvador, Panamá, la República Dominicana, Burkina Faso y Santo Tomé y Príncipe, países que han establecido relaciones diplomáticas con China.

La ruptura de lazos con estos cinco países se ha producido desde que en 2016 llegara al poder la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen, del independentista Partido Demócrata Progresista (PDP), quien se negó a aceptar el Consenso de 1992.

Este es un acuerdo no escrito entre el entonces gobernante Partido Kuomintang, de Taiwán, y el Partido Comunista chino, que Taipei formula como “Una China, dos definiciones” y Pekín como “Taiwán es parte de China”.

Las relaciones bilaterales entre Taiwán y China se encuentran en un momento de estancamiento y tensión, debido a la exigencia de Pekín de no negociar ni establecer contactos de alto nivel hasta que la presidenta declare que Taiwán es parte de China.

La ruptura de lazos con El Salvador se ha producido cuando la presidenta taiwanesa acaba de realizar un viaje oficial a los países aliados de Belice y Paraguay, donde el pasado 15 de agosto asistió a la toma de posesión del nuevo presidente de ese país, Mario Abdo Benítez.

El viaje despertó la ira de Pekín, ya que la presidenta hizo dos escalas en Estados Unidos, en las ciudades de Los Ángeles y Houston.

En Taipei, expertos consideran que era de esperar una reacción china a la alta visibilidad de la escala de Tsai y que no se trata solo de una advertencia a Taiwán sino también a Washington para que deje de intensificar sus lazos con la isla.

China ha prestado mucha atención al desarrollo de las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, quien ha aprobado leyes que elevan el nivel de los lazos bilaterales entre Taipei y Washington, sobre todo en el campo de defensa.

El senador estadounidense Marco Rubio criticó severamente la decisión de El Salvador de romper lazos con Taiwán, la calificó de un “terrible error” y amenazó con “poner fin a su financiación”.

Rubio dijo que el cambio quizá se deba a una promesa de financiación para ayudar al partido gobernante a ganar las elecciones en 2019.