Lunes, 18 de junio, 2018 | 8:25 pm

Somos tan ricos que botamos el dinero



Hemos escuchado muchas veces decir que el nuestro es un Estado pobre, que tenemos baja presión fiscal, que el dinero no alcanza para atender las necesidades básicas y muchas cosas como esas.

Pero la verdad es que esas afirmaciones parecieran no ser ciertas si tomamos en consideración las decenas de millones de dólares que tiramos al cesto de la basura cada año.

No hay una sola embajada o consulado que no tenga un personal supernumerario pagado en dólares.

Para tener una idea, solo en el consulado de New York en el mes de enero había 30 vicecónsules designados. Dudamos que el más rico de los países pueda darse ese cuestionable lujo.

También llamamos a paralización de docencia con una facilidad espantosa, a sabiendas de que cada día el sector de educación pública sale por aproximadamente 500 millones de pesos. Eso sin contar el daño social.

La más reciente demostración de que botamos el dinero son los 35 millones de dólares de los equipos para la automatización del escrutinio de los procesos electorales, pero que no se usarán.

Cada año les damos cientos de millones de pesos a los partidos políticos sin que estos se sometan a ningún tipo de control.

A la lista se le pueden seguir agregando cosas pequeñas y grandes, abultando los millones de tiramos al cesto.
Nos comportamos como un país rico.