Domingo, 14 de octubre, 2018 | 6:15 pm

Sobre las pérdidas de la CAASD



Por el ing. Héctor González Vargas

SANTO DOMINGO.-En el 45 aniversario de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), varios funcionarios dieron declaraciones a diferentes medios y entre ellas señalaron: que en la República Dominicana es donde la población paga el agua a más bajo precio de Latinoamérica, y que aquí se pierde alrededor del 50 % de los 400 millones de galones que se producen diariamente.

A nuestro entender, estas pérdidas de que habla la CAASD, se producen por el deterioro de la infraestructura y la obsolescencia de los catastros, la baja cobranza, las fugas, el fraude y robo, y el indulto periódico de las cuentas morosas,variables que están a cargo de la empresa AAA. Pero esas pérdidas se estiman en un promedio de 65 %, según la Unidad de Políticas Públicas del observatorio político Dominicano.

Nosotros compartimos ese porcentaje de perdidas porque conocemos hasta de negocio en zonas con deuda desde mayo del 2017 y tienen el servicio de manera fraudulenta por la gestión de cobro deficiente por parte de la CAASD. Recordamos momentos en que vimos a la CAASD llevándose bombas de cisternas por falta de pago ,pero esa práctica ha desaparecido actualmente. Como una forma enérgica de combatir el fraude ante lo que evaden su responsabilidad de buen ciudadano. Aunque el desperdicio y la ineficiencia son también un problema en la distribución del agua potable. Sin dejar de mencionar las tarifas del servicio tampoco pueden cubrir los costos de operación y mantenimiento.

Hay que señalar que el problema de la producción y distribución del agua en R.D. tienen causas complejas y multifactoriales. La depredación ambiental se conjuga con los fallos de planeación e infraestructura para provocar la escasez presente y la crisis futura.

En el país existen 34 presas, de las cuales 26 se clasifican como grandes, cinco están destinadas a la producción hidroeléctrica, 12 son para riego, 15 para propósitos múltiples y dos para residuos mineros. Pero la oferta real de ellas dependen de capacidad de almacenamiento de las presas y embalses y en la extracción de agua subterránea. Y una condición para garantizar la disponibilidad del agua en las poblaciones urbanas es asegurar los recursos hídricos en la parte alta de la cuenca.

Creemos que la comercialización del agua(gestión y el cobro del servicio) se puede mejorar más que el servicio de la energía eléctrica por su condición de menor riesgo laboral, que sería un paso importante,para que así la tarifa refleje los costos del servicio y se eliminen los incentivos al despilfarro. Sin dejar de señalar que hace falta un ente regulador. Decimos estos, porque los precios de la tarifa de agua no incluyen todos los costos,como por ejemplo, los costos ambientales de las cuencas hidrográficas que regulan la oferta y la calidad del agua.

HÉCTOR GONZÁLEZ VARGAS

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