Todos estamos contentos con que Diego El Cigala nos haya honrado al solicitar la ciudadanía dominicana, sin importar que lo haya hecho por amor o por conveniencia.
Ayer mismo, el artista español fue recibido con bombos y platillos en el Palacio Nacional por el consultor jurídico de la Presidencia, César Pina Toribio. La prensa celebra su decisión, todo el mundo feliz por ello.
Hay otros artistas extranjeros a quienes se les ha otorgado la nacionalidad dominicana, algunos hasta por decreto como el célebre Julio Iglesias, el querido Danny Rivera y uno de mis salseros favoritos, Gilberto Santa Rosa, entre otros. También la han recibido inversionistas y aventureros de dudosa reputación y diversas nacionalidades.
Se diría que somos una de las naciones más acogedoras del mundo.
¿Pero, somos así realmente? o ¿hay discriminación? Y si Diego El Cigala fuera negro, pobre y haitiano, ¿recibiría el mismo trato?