Sexualidad masculina



La mente juega un predominante papel cuando se trata de vivir la sexualidad, por lo que es necesario superar los mitos, tabúes y prejuicios en torno a ella, principalmente en lo referente a la sexualidad masculina, que con frecuencia  está basada en el machismo.

A los 20 y 30 años, el hombre se siente  obligado a demostrar su masculinidad  y su vigor sexual pautado por la cultura, generalmente sin conocimiento suficiente de cómo funciona su anatomía y fisiología para responder a las exigencias del encuentro sexual satisfactorio.

La juventud le aporta la confianza necesaria para entender que su desempeño sexual es más que adecuado, fabuloso.

Al llegar a los 40, aunque el hombre ha acumulado más experiencia, tiene claro lo que quiere y generalmente ha explorado el horizonte en busca de la gratificación sexual, más, la conciencia de la edad y las informaciones inadecuadas lo arrojan a actuar con cierto temor, pensando que puede fallar en algún momento o no satisfacer plenamente a la pareja.

Destacamos que a cualquier edad, el hombre puede tener uno o más fallos en su respuesta sexual, sin que esto determine que está padeciendo una  disfunción.

Es cierto que a mediados de la cuarta década se presentan algunos cambios en el hombre, que abordaremos en otro escrito. Estos son naturales y no implican problema alguno.

La madurez debe ir de la mano del disfrute de la sexualidad, pues el conocimiento y la experiencia permiten valorar y fomentar la estabilidad emocional y sexual.

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