Jueves, 15 de noviembre, 2018 | 12:00 am

Sexualidad en la adultez mayor (segunda parte)



En la medida en que el cuerpo cambia al paso de los años, el rendimiento y la respuesta sexual se modifica. Tener esto claro es importante para el disfrute de la actividad sexual en la adultez mayor, pues permite vivir a plenitud la sexualidad con cierta capacidad de acuerdo a las posibilidades, ya que esta se expresa y se experimenta de acuerdo a lo que somos, sentimos y hacemos.

Entre esos cambios es importante que el hombre esté consciente de que su periodo refractario se alarga a medida pasan los años. El periodo refractario es el tiempo que pasa entre una eyaculación y la próxima erección.

Esto solo significa que a mayor edad, mayor tiempo pasa para tener otro encuentro sexual en el que el hombre deba hacer una erección.

Ejemplo, si a los 20 y 30 el caballero podía tener 3 encuentros sexuales con penetración (coitos), avanzando a los 50, 60 y más, tiene que esperar horas o días para lograr otra erección.

Esto es perfectamente natural, tiene variación de un hombre a otro.

La mujer, pierde su capacidad de reproducción, mas no la capacidad de respuesta sexual y el interés por los encuentros sexuales; claro, los cambios hormonales producen cierta incomodidad para el coito a causa de la resequedad vaginal, mas esto se resuelve.

El adulto mayor tiene todo el derecho de expresarse afectivamente, de practicar el erotismo, la autoexploración y las demás áreas de la sexualidad sin miedo ni vergüenza.

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