Viernes, 21 de septiembre, 2018 | 8:34 am

Sacerdotes reavivan en sermón el debate sobre la migración haitiana

Críticas. Grupos afirman que calificar de incitadoras de odios y xenófobas exigencias de control “promueve división”. Imputación. Religiosos calificaron “falsos nacionalistas”.

Los sacerdotes que tuvieron la responsabilidad de presentar el sermón de las Siete Palabras el Viernes Santo.  fuente externa
Los sacerdotes que tuvieron la responsabilidad de presentar el sermón de las Siete Palabras el Viernes Santo. fuente externa


SANTO DOMINGO.-El sermón de las Siete Palabras pronunciado el Viernes Santos por igual cantidad de sacerdotes en la Catedral de Santo Domingo despertó una andanada de críticas, porque los tres primeros religiosos hicieron referencias a lo que ellos consideran como discurso de odio y xenofobias que les imputan a grupos que se han manifestado abiertamente contra el descontrol de la migración haitiana en el país.

Los tres que se refirieron al tema fueron el obispo auxiliar de Santo Domingo, Faustino Burgos, y los sacerdotes Miguel Amarante y Nelson Acevedo; mientras que los otro cuatro (los sacerdotes Roberto Martínez, Erick Wilson Cosme, Vicente Sánchez Burgos y el diácono José Rosado) se centraron en los temas de la corrupción, violencia y desigualdad social.

El banderazo

La línea la trazó moseñor Faustino Burgos, quien inició el sermón comentando la expresión: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

Hizo una conexión en referencia a los que él identificó como “aquellos que promueven el odio, el rencor y la xenofobia, revestido de falso nacionalismo o falso pudor, creando zozobra, intranquilidad y viendo fantasmas donde no los hay.

El dirigente político Vinicio Castillo Semán salió al frente de inmediato y comentó que “la acusación de odio y xenofobia es un ardid que busca avergonzar al dominicano para que guarde silencio ante la ocupación masiva y pacífica de haitianos”.

Añadió que se trata de “un chanaje mediático para desacreditar a los nacionalistas, que no odian y que jamás apoyarán violencia contra haitianos”.

El padre Miguel Amarante aprovechó la reflexión de “En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso” para señalar que “es necesaria y urgente la conversión de tantas personas que aferradas a un patriotismo barato se encarnizan contra inmigrantes, que aunque con cultura diferente a la nuestra no dejan de ser personas y por tanto merecen respeto”.

El secretario general de la Fuerza Nacional Progresista, el exdiputado y exdirector de Migración, José Ricardo Taveras, dijo lamentar que esos sacerdotes generalizaran endilgándole a todo defensor del ordenamiento migratorio ser promotor de odio profesional.

Señala que al hacer eso “la Iglesia toma partido y promueve la división de sus hijos, y desoye el mandato del Concilio Vaticano II de reconocer a la autoridad pública el derecho de regular los flujos migratorios”.

En el sermón de las Siete Palabras a cada participante se le asigna una para que haga una reflexión sin que se pongan de acuerdo entre sí.

“Hay grupos de malos dominicanos y dominicanas fomentando xenofobia con los vecinos haitianos.

Mario Serrano  Padre jesuita

Mario Serrano
Padre jesuita

Es verdad que no podemos recibir a todos los ilegales haitianos que cruzan la frontera, pero tratan de incentivar en los más ignorantes un nacionalismo rancio y barato que no toca a quienes se benefician de la mano de obra barata de los trabajadores haitianos ni reclaman la aplicación de las leyes laborales”, expresó el padre Nelson Acevedo al comentar la tercera palabra, “Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre”.

 

Gran desafío

Cambios radicales

El padre Mario Serrano sostiene que el mensaje coloca a la Iglesia junto a los grandes deseos y desafíos que tiene el país y que llama a la sociedad a reflexionar sobre el odio a los haitianos.

Afirma que la Iglesia tenía que levantar su voz para frenar los actos de violencia en contra de una comunidad indefensa.

 

Pelegrín Castillo Dirigente de la FNP

Pelegrín Castillo
Dirigente de la FNP

El silencio sería pecado

No apoya violencia

“No apoyamos acciones de violencia contra inmigrantes, pero tampoco guardaremos silencio ante trama antinacional.

No es migración, es ocupación.

Hay pecados que claman al cielo, y estructuras de pecado: guardar silencio ante la hipocresía farisea”.

La posición oficial de la Iglesia católica

Obispos. La posición oficial de la Iglesia católica sobre el tema de la migración haitiana fue fijada de manera abundante en una carta pastoral de noviembre de 2005, la cual tituló “Sobre la creciente inmigración haitiana”.

La posición de la Conferencia del Episcopado Dominicano indicaba que el Estado tenía la responsabilidad de hacer cumplir las leyes migratorias y castigar a los funcionarios públicos cómplices de su violación y simultáneamente respetar los derechos humanos de los inmigrantes, incluyendo el proceso de repatriación.

En el numeral 34 esa carta pastoral señala que “dado el desorden existente en la inmigración actual, conviene recordar que es al Estado, en cuanto representante y delegado de la sociedad, al que le compete, en cada lugar, ordenar, tipificar los inmigrantes, reglamentar, legislar, vigilar y exigir lo legislado y castigar a los oficiales cómplices de su incumplimiento. Le compete todo esto y está obligado a ello.

Al hacerlo deberá tener en cuenta las posibilidades, necesidades y situación de la nación receptiva y prestar especial atención a la inmigración irregular.

Respecto a estos últimos, no cabe otra cosa que su regularización o la repatriación. Sin embargo, mientras estén en nuestro suelo “debe ser respetada escrupulosamente su connatural dignidad humana y también en su repatriación”.

Entre los firmantes de esa carta pastoral están el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, el arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio, que en ese momento presidía la Conferencia, y los obispos; Francisco Ozoria Acosta (actual arzobispo de Santo Domingo), Diómedes Espinal de León (actual presidente de la Conferencia Episcopal).