Lunes, 16 de julio, 2018 | 2:53 pm

Robinson Canó será el jugador más perjudicado por la suspensión



La situación de Robinson Canó es más complicada de lo que se puede ver a simple vista. Empezando con que todos los jugadores que han sido suspendidos por esteroides, a pesar de haberse dañado su reputación, al regresar su posición les fue reservada y volvieron a jugar con la normalidad acostumbrada.

Ahora con Canó el pronóstico es que sucederá todo lo contrario y eso no es bueno para un jugador de su calibre. Es seguro que cuando el gerente general de los Marineros, Jerry DiPoto, dijo públicamente que cuando Canó retornara el 14 de agosto no iba ser el titular de su posición, haya herido el orgullo del jugador, generándole una gran impotencia, debido a que es poco lo que puede hacer para cambiar esa realidad.

La verdad es que Dee Gordon está defendiendo la segunda base bastante bien y el equipo de los Marineros está jugando mejor. Con Canó el equipo tenía marca de 23-17 y sin él 34-17, es decir, una notable mejoría.

Además, la situación se empeora, porque Canó no podrá jugar en la postemporada y no será fácil para el equipo romper el esquema ganador que tiene sin él para luego volver atrás, algo que representa un gran dilema.

El pasado sábado, Canó se reunió con un grupo de reporteros que regularmente cubren a los Marineros por primera vez desde su suspensión por 80 juegos por dar positivo a la sustancia furosemida, donde se disculpó con sus compañeros, los ejecutivos del equipo y los fanáticos.

Al referirse al tema de la segunda base, Canó dijo que entiende que Gordon tendrá que seguir jugando regular y que planeaba reunirse ese día con el gerente general Jerry Dipoto para discutir la situación, que debe ser la más incómoda de su carrera.

Esto se hace más fuerte porque Canó todavía tiene pendientes cinco años y US$120 millones con los Marineros.

Publicidad