Domingo, 19 de agosto, 2018 | 11:02 pm

Respetar las reglas



La economía de consumo global incide en el comportamiento de las personas, incluso a la hora de convertir los envases de los productos comprados en parte de la basura que produce la ciudad.

En el pasado la inmensa mayoría de las botellas y los envases se fabricaban con vidrio. Ahora hay un cambio drástico y muy pocos envases son de este material.

Una vez se consume el líquido o contenido de ciertos productos, el envase se convierte en plástico desechable. Y de esa forma, sin un manejo adecuado, vemos como las calles y avenidas se transforman en vertederos.

Nadie se siente culpable por tirar envases plásticos en la vía pública. Es una práctica recurrente tanto de los peatones como de los conductores, que arrojan constantemente basura plástica a las calles y espacios públicos.

El mal avanza y forma parte del comportamiento inconsciente –y a veces deliberado– de los dominicanos.

Hace poco el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales alertó sobre esta perniciosa práctica. Pero también, sin explicar cómo, planteó que habrá sanciones para las personas y ciudadanos que sean sorprendidos vertiendo desechos plásticos en calles, carreteras y espacios públicos.

Entendemos que necesitamos, primero, una concienzuda campaña de educación que incida en el comportamiento de los dominicanos para lograr un manejo adecuado de la basura. Y, por supuesto, que oportunamente haya sanciones a los que insistan en no respetar las reglas.