Querer y poder



Vivimos quejándonos de los gobernantes, cualesquiera sean, como si solo quienes mandan fueran responsables de todo lo malo que nos ocurre.

Pues hoy propongo que todas las maldades de los gobiernos, al menos de las últimas tres décadas, habrían sido imposibles si contáramos con una mejor oposición.

No me refiero solo al actual PRM y otros grupos como la Marcha Verde, sino hasta al propio PLD cuando gobernaba Hipólito Mejía.

Desde las malas leyes o disposiciones cuestionables en el Congreso, las mármaras en ayuntamientos, la gestión de funcionarios dizque “aliados”, a quienes premian con algún ministerio o dirección general; la mano opositora se posa al descuido con tan terribles efectos como las del gobierno cuando toca lo que le toca.

Pero en 1978 Balaguer fue echado del poder con votos; en 1986, el PRD traicionó a Majluta y tuvimos otra década balaguerista; con votos también subió Leonel en 1996 y cayó Mejía en 2004.

Cuando hay ganas, inteligencia y buenos motivos, el continuismo no funciona. Entonces, no culpemos solo al PLD…

Publicidad

Publicidad