Jueves, 18 de octubre, 2018 | 3:14 am

¿Qué necesitas saber sobre la detección del cáncer de mama?

Estudios. Tomosíntesis, mamografía, sonografía y resonancia son herramientas para un diagnóstico certero. Uso. Cada una dependerá de la edad, condición, así como de la historia clínica y familiar del paciente.

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El cáncer sigue siendo una de las enfermedades de mayor impacto en la sociedad actual, tras las afecciones cardiovasculares y uno de los más frecuentes es el de mama.

Muchas informaciones circulan sobre el tema en este mes dedicado a la concientización, alerta y detección de este tipo de enfermedad; sin embargo, más allá del autoexamen, son las pruebas diagnósticas (tomosíntesis, mamografía y sonografía de mamas, entre otras), junto a los chequeos rutinarios con su ginecólogo o médico de cabecera, los que harán posible la detección temprana de esta condición y servirán de ayuda para tratarla, cuenta la doctora María Ysabel González Curi, radióloga dedicada a mamas en el Cedimat.

“El cáncer de mama es el segundo más común en Estados Unidos. La prevención o detección temprana de este tipo de patología es fundamental para salvar la vida de más de 1.38 millones de nuevos casos que se producen cada año en el mundo”, detalla la experta.

En República Dominicana y el mundo se ha utilizado la mamografía como el estudio de imagen más importante y determinante en la detección precoz de tumores malignos en las mamas hasta el año 2011, cuando la FDA aprobó la tomosíntesis como método de tamizaje.

El estudio de imagen tomosíntesis también es conocido como mamografía 3D, una innovadora tecnología, que sirve como fusión de la mamografía digital 2D con la tomografía.
González Curi explica que el objetivo de la tomosíntesis es mejorar el nivel de detalle y mantener la sensibilidad de la mamografía para precisar los resultados.

Esto se traduce en una mayor sensibilidad diagnóstica, y si existe una sospecha de lesión, se pueden identificar su forma, tamaño y ubicación.

La doctora hace énfasis en que el “screening” o evaluación en pacientes con riesgo incrementado de padecer este tipo de cáncer podrá iniciar sus chequeos en una edad más temprana, todo esto bajo la guía y recomendación de su médico de base, quien estará a cargo de determinar el riesgo personal de cada paciente.

Embarazadas y lactantes

El cáncer también puede afectar a la mujer en estas dos etapas de su vida, debido a que sus glándulas mamarias sufren importantes cambios, en respuesta de la estimulación hormonal.

La especialista dice que la sonografía es el método inicial más apropiado y efectivo para evaluar las mamas durante el embarazo y la lactancia.

“La mayor parte de las condiciones relacionadas con el embarazo y la lactancia son benignas”, añade la galena, explicando que el carcinoma asociado con el embarazo (PABC) representa solo 3 % de las malignidades de la mama.

En los hombres

Aunque existe una fuerte campaña hacia el cuidado de las mujeres, esta enfermedad también afecta a los hombres. La especialista agrega que las patologías de las mamas masculinas incluyen un amplio espectro de condiciones.

Muchas de las entidades que afectan la mama femenina también pueden afectar la mama masculina.

El protocolo de investigación, desde un punto de vista radiológico, es el mismo para ambos sexos, incluido la biopsia con aguja para confirmar el diagnóstico.

Para poder detectar el cáncer a tiempo, la comunidad médica se auxilia de las tecnologías que permiten diagnosticar estas afecciones aun en estadios muy tempranos, cuando las probabilidades de curación son más altas.

Es importante que las personas conozcan las diferencias de estas tres pruebas de imágenes diagnósticas, que contribuyen a la evaluación, detección y un tratamiento más certero.

Sonografía de mamas

La sonomamografia es ideal como estudio inicial para mujeres lactantes o en etapa del embarazo, cuando se requiere evaluar algún tipo de enfermedad en las mamas. Se recomienda en pacientes menores de los 35 años.

Esta continúa siendo una herramienta de ayuda en la valoración del tejido glandular y en la determinación del componente sólido o quístico de cualquier lesión nodular visualizada en la tomosíntesis.

Mamografía

Es la prueba indicada para la detección precoz de este tipo de cáncer y es recomendada a partir de los 40-45 años, aconsejada como chequeo anual.

En casos especiales se utiliza en embarazadas si se sospecha una malignidad, aunque no es recomendada en el primer trimestre de gestación.

En las mujeres lactantes se puede realizar en cualquier momento si se sospecha una malignidad, por su efectividad en detectar micro calcificaciones y áreas de asimetrías.

Disminuye número de estudios

Investigaciones internacionales han demostrado que la tomosíntesis cuenta con la capacidad de aumentar la detección del cáncer de mama, disminuyendo el número de proyecciones extras y estudios complementarios.

La tomosíntesis puede detectar, debido a estas características, hasta un 30 por ciento más lesiones que la mamografía digital.

La Mamografía 3D es más precisa y detallada

Tomosíntesis. Es una prueba diagnóstica más avanzada que la mamografía digital.

Al igual que la mamografía 2D, se recomienda a partir de los 40-45 años.

Su ventaja frente la mamografía tradicional son las imágenes más precisas y detalladas.

Mientras que la mamografía solo realiza dos (2) imágenes a cada mama en las cuales se superponen los tejidos, la tomosíntesis realiza aproximadamente 9 cortes (a cada mama) en cada proyección, los cuales son reconstruidos a espacio de 1 milímetro cada uno, con un número aproximado de 100 a 150 imágenes digitales de cada mama, que son analizadas.