Lunes, 15 de octubre, 2018 | 9:08 am

¡Qué chévere!



La reacción de los ilustrados oposicionistas verdes ante la noticia de que un popular programa de televisión cambiaría de horario diario a emisiones de tres horas los domingos, desató un ciclón de denuncias sin fundamento con acusaciones de censura al Gobierno y de ceder ante presiones oficiales al dueño del canal.

Quien conozca a don Pepín y crea que algún ente terrenal puede presionarlo o sugestionar, ¡está perdido! Pero el caso ilustra cómo reacciona el monstruo mediático que ya tiene vida propia, que es la facción de la opinión pública adicta a las redes sociales, harta de corrupción e impunidad, pero proclive al lisio analítico.

La propia Milagros Germán desmintió remolonamente (segunda acepción) que el cambio fuera por sugestión oficial. Telesistema también explicó el caso. La productora publicó cifras de facturación revelando una merma en la publicidad y la fabulosa rentabilidad de “Chévere Nights”.

(¡Ay, Magín!) Pero los vocingleros oposicionistas del PRM o verdes que embarraron a los Corripio y al gobierno nunca se excusaron ni enmendaron. Mintiendo pretenden merecer credibilidad.