Jueves, 17 de enero, 2019 | 12:17 pm

Preocupación del Estado



Cada día hay más diálogos conferencias y foros de sobre el tema del feminicidio. Y sobre todo constituye una preocupación capital del Estado dominicano y de importantes organismos internacionales, con el propósito de que nadie disponga de la vida de un ser humano de manera violenta.

El fenómeno se tornó tan grave en el pasado reciente, que en el seno de la Organización de las Naciones Unidas surgió el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Hay planes globales que van más allá de este día y se adentran en el futuro inmediato. Existe una coordinación de voluntades, pero se necesita mayor firmeza.

El alcance de las políticas preventivas en República Dominicana tiene que incidir de manera más efectiva en la persuasión de los actos de violencia. Y para lograrlo, ¿en qué debemos avanzar y seguir progresando, como Estado, como nación, como país y sociedad con relación al tema de la eliminación de la violencia contra la mujer?

Hay muchos factores envueltos, conexos, que constituyen un freno, un valladar, un muro de contención en esta problemática que se extiende como una pandemia por Latinoamérica.

En República Dominicana, de manera particular, tiene que ver con nuestros niveles de pobreza, de la falta de educación en hombres y mujeres, la incapacidad del gobierno en la construcción de una política laboral sólida, que propicie la creación de plazas de empleo con sueldos dignos.

Una vez más el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer nos sirve para abogar por la conformación de una gran cadena de atención, vigilancia y apoyo económico, para erradicar este flagelo.

Algo que debe surtir efecto a la baja, o su eliminación, antes de que termine el presente cuarto de siglo.