Domingo, 15 de julio, 2018 | 9:00 pm

Posverdad a ritmo de merengue



“Hay un problema ético en la raíz de nuestras dificultades filosóficas: los hombres somos muy aficionados a buscar la verdad, pero muy reacios a aceptarla”, Etienne Gilson .

El mundo sigue avanzando de una manera increíble, la era del conocimiento sigue dando pasos agigantados, pero no ha podido escapar a la manipulación del hombre actual, esta es una de las estratagemas utilizadas por las grandes corporaciones y proyectos políticos, se manifiesta esencialmente con la construcción de noticias falsas, para así ser beneficiados por estas manipulaciones, hoy llamadas (Fake News) .

El Diccionario Oxford, en su edición correspondiente a 2016, nos presentó su palabra del año “posverdad”.
En la explicación sobre la razón de la elección, la academia dijo que se trata de un concepto que existía hace más de una década, pero que registró un repunte en su frecuente uso durante ese año, en el contexto del referéndum sobre el Brexit y las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Desde ese momento todo el mundo político, empresarial y militar puso atención real a este fenómeno de la manipulación que crece cada día más, este nuevo modelo de creación de percepción falsa y medias verdades ha llegado para quedarse, por lo que debemos aprender a combatirlo con estrategias adecuadas, para que al ciudadano le llegue la verdadera y real información.

El siete de mayo del presente año, se celebró el llamado “Fórum de Madrid”, el cual trató acerca de las falsas noticias ; este escenario fue un espacio abierto, motivado por la gran preocupación de los estados europeos por este hecho, convertido en una terrible plaga, la cual está atacando a todas las sociedades contemporáneas; uno de los casos más mencionados fue el Brexit, el referéndum que se dio en el Reino Unido para que este país saliera de la Unión Europea.

De acuerdo a todos los análisis hasta el día de hoy, los ciudadanos votaron porque hubo una gran manipulación y lluvia de falsas noticias e informaciones no reales, el resultado fue inesperado: Londres salió de la Unión Europea.

La preocupación ante los resultados que puede traer este fenómeno, como es un caos informativo, quedó analizado en este fórum, se habló allí de soluciones posibles, como son: legislaciones en el sentido de penalizar esta aberrante práctica, protección de la libre expresión y control en los medios de comunicación.

En las conclusiones a que arribó dicho cónclave observamos mucha debilidad, comprendemos que más que legislaciones debemos enfrentar esta problemática desde una raíz con matiz epistemológico, con conocimientos, educación y sobre todo con voluntad de erradicar dicho mal.

Nuestros jóvenes son los protagonistas de esta era del conocimiento, por lo que tenemos que enfocarnos en darles las herramientas para la verificación de las informaciones que puedan difundirse y evitar hacer virales estas noticias falsas.

En estos tiempos debemos recordar a Glaucón, filósofo y hermano de Platón, el cual en el mito de Gige, relatado en uno de los diálogos del libro segundo de “La República”, presentó el dilema del hombre “justo”, atinada metáfora que expone como un hombre injusto puede ser pasado como justo, por medio de la mentira y la manipulación.

Nuestras sociedades deben irse adecuando de forma crítica a los nuevos tiempos, buscando los mecanismos para poder combatir en este nuevo escenario, que ya es parte de nuestra vida y nuestra realidad.

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