Lunes, 18 de junio, 2018 | 4:36 pm

Por qué la falta de yodo puede causar serios daños a tu salud… ¿cuánto necesitas y dónde se consigue?

La mayoría de los países añaden yodo a la sal que se usa comúnmente.
La mayoría de los países añaden yodo a la sal que se usa comúnmente.


El yodo es fundamental para la salud, pero muchos ignoran su enorme importancia.

Es un componente clave de las hormonas tiroideas, responsables de la regulación de nuestro metabolismo.

Sin yodo sufriríamos de graves problemas de desarrollo.

Pero muchos de nosotros no tiene idea de cuánto necesitamos o de dónde proviene.

Una investigación llevada a cabo por Margaret Rayman, profesora de Medicina Nutricional en la británica Universidad de Surrey, encontró carencias de yodo en muchas de las actuales “dietas saludables” y que esto supone un riesgo de deficiencia de yodo en mujeres embarazadas.

¿Por qué necesitamos yodo?

Las hormonas tiroideas que son cruciales para el crecimiento y para el metabolismo, y es esencial para el desarrollo cerebral, especialmente el de un feto en el útero.

Y el yodo es un componente clave de esas hormonas.

“La deficiencia de yodo es la mayor causa prevenible de discapacidades de aprendizaje en el mundo“, señaló a la BBC la profesora Rayman.

“Si las mujeres embarazadas no obtienen suficiente yodo, sus hijos pueden nacer con dificultad de aprendizaje o una deficiencia tiroidea congénita; lo que se conoce tradicionalmente como cretinismo”, añadió.

De hecho, la palabra “cretino” fue acuñada para describir a los que vivían con este problema de salud en los Alpes, donde ha existido un déficit histórico de yodo entre sus habitantes.

En esa cadena montañosa, los médicos también registraron una mayor ocurrencia de casos de bocio, que consiste en un aumento o hinchazón de la glándula tiroides en el cuello.

Ahora sabemos que “este es un efecto secundario muy visible de la deficiencia de yodo, cuando la glándula tiroidea se expande en exceso al intentar atrapar más yodo del torrente sanguíneo“, dijo Rayman.

Los peligros de las “dietas saludables”

La mejor fuente alimenticia de yodo en el mundo es probablemente el pescado blanco, seguido de los huevos.

La mayoría de los países añaden yodo a la sal de mesa.

En muchos otros, como Reino Unido, las personas obtendrán la mayor parte de su ingesta de yodo de la leche y los productos lácteos, porque la alimentación del ganado está enriquecida.

Sin embargo, en el mundo industrializado, formas más leves de deficiencia de yodo se han convertido en un problema generalizado.

Este no es causado por una falta de disponibilidad de yodo en los alimentos enriquecidos, sino por una decisión consciente de no consumirlos.

Es una medida que adoptan cada día la mayoría de los vegetarianos y cada vez más veganos, quienes excluyen deliberadamente todos los productos animales de su dieta.

Un nuevo estudio del Instituto Noruego de Salud Pública recolectó información de un grupo de personas de diferentes edades y géneros, incluidas mujeres embarazadas.

La muestra también incluyó a grupos de vegetarianos y veganos.

Los investigadores encontraron que el grupo de veganos tenía una probabilidad particularmente baja de tener una ingesta de yodo suficiente.

La profesora Rayman también encontró estudios recientes que detallan casos de bocio en mujeres embarazadas que siguen una dieta vegana, y de hipotiroidismo en sus bebés.

Efecto a largo plazo

La profesora Rayman también estudió muestras biológicas de unas 14.000 embarazadas en el oeste de Inglaterra en los 90 e hizo un seguimiento durante años del desarrollo y la salud de sus hijos.

Junto a su colega, la doctora Sarah Bath, examinaron todos los datos, en particular los que tenían que ver con la habilidad de lectura y el coeficiente intelectual de los niños.

Bath encontró que “los niños que nacieron de mujeres con deficiencia de yodo tuvieron una probabilidad significativamente más alta de tener bajas calificaciones en la sección verbal del examen de coeficiente intelectual a la edad de ocho años, y bajas notas en comprensión lectora y precisión de lectura a los nueve años”.

Los resultados revelaron el impacto a largo plazo en el desarrollo de los niños: mientras la deficiencia de yodo de la madre era peor, las calificaciones del niño en las pruebas eran más bajas.

Pero quizá lo más sorprendente es que el estudio solo incluyó a madres con deficiencias de yodo entre leves y moderadas.

¿Cuánto yodo deberías consumir?

Lo recomendable es que las mujeres consuman entre 0,15 y 0,3 miligramos al día, mientras que los hombres necesitan 0,15 mg.

Pero los niveles de yodo en los alimentos varían, así que es difícil calcular cuánto se debe comer para alcanzar un nivel óptimo.

Los pescados grasos, como el salmón, no tienen tantos niveles de yodo como el pescado blanco.

La leche no orgánica también contiene más yodo, debido a regulaciones y restricciones sobre cómo alimentar a las vacas.

La mejor forma de mantenerse saludable, en última instancia, es mantener una dieta variada y no excluir grupos enteros de alimentos a menos de que sea recomendado por un médico.