Lunes, 22 de octubre, 2018 | 6:24 pm

Otra del dólar



El valor del dólar lo dicta el mercado. Mantenerlo bajo de manera artificial implica una especie de subsidio que sale de algún bolsillo.

El mercado no se deja engañar.

Las economías que han querido manipular el valor de la moneda mediante mecanismos artificiales, han despertado de repente con que todo era una ilusión y descubren de manera violenta los hoyos en la economía. Es como si fuera un globo al que si apretamos por un lado se infla por el otro.

Plantear, desde la parte oficial, que se debe dejar deslizar el dólar, es una admisión de que se está alterando el mercado.

El Estado, a través de las autoridades monetarias, tiene la facultad y el deber de implementar políticas tendentes a lograr sus metas con relación a la tasa, incluyendo inyecciones de dólares al mercado o sacar pesos del medio circulante.

Lo no recomendable es manipular el mercado de manera artificial, ya que estaría dañando de manera indirecta algún otro renglón de la economía.

Forzar su alza para beneficiar a los sectores productores de divisas nunca será recomendable, aunque algunos economistas indiquen que eso convierte al país en más atractivo para el turismo y la inversión extranjera.

Un alza forzada genera una inflación no compensada por el crecimiento vegetativo de la economía.

Una baja artificial también es dañina, porque desangra otros sectores de la economía a los que se les carga el costo de esas acciones.

El precio del dólar debe dictarlo el mercado y su impacto desde el ala oficial debe ser exclusivo a través de políticas en la economía global con impacto en la política monetaria.