Miércoles, 20 de junio, 2018 | 2:47 pm

“…omnia corrumpit!”



La integridad es un valor cuyo fomento conviene a toda sociedad que genuinamente aspire al imperio de la ley, sin impunidad ni politiquería.

Cuando joven, me asombraba ver cómo sin necesidad coetáneos míos trampeaban al jugar golf, un deporte en que quien hace fraude se engaña a sí mismo.

Lo recordé ayer al ver que dos agencias de prensa reportaron que la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) suspendió al presidente de la Federación Dominicana de Fútbol por graves faltas éticas bajo investigación, entre ellas usar una instalación deportiva para un acto partidista.

El suspendido, Osiris Guzmán, fue candidato a senador del PRM por San Cristóbal en 2016 y en enero pasado dizque seguía politiqueando con recursos de la federación. Es usual que todos nuestros partidos, desde el PLD hasta el chinchorro más ridículo, muestren más “esprit-de-corps” defendiendo sus malandros que exigiendo aclaren sus cuentas judiciales o éticas.

Así difícilmente se promueve la integridad de los dirigentes. La corrupción no es solo de funcionarios enriqueciéndose y urge combatirla antes de dejarnos vencer…