Nuevo jefe de la Policía Nacional dirigía la DICRIM

El Poder Ejecutivo puso en retiro a los exjefes de la Policía, Manuel Castro Castillo y José Armando Polanco Gómez

El ahora general mayor Ney Aldrin Bautista es una oficial de larga experiencia y trayectoria.
ARCHIVO
El ahora general mayor Ney Aldrin Bautista es una oficial de larga experiencia y trayectoria. ARCHIVO





Santo Domingo.- El mayor general Ney Aldrin Bautista Almonte, nuevo director general de la Policía Nacional, se ha formado en esa institución como un “busca criminales” cuya hoja de servicios lo ha paseado por las posiciones operativas más complejas de esa institución, incluyendo la que hasta ayer era su función: Director de Investigaciones Criminales (DICRIM).

La designación lo encuentra en medio de un amplio operativo policial para desarticular la banda denominada “Matapolicías”, de la cual han caído abatidos al menos siete de sus integrantes. A raíz de los últimos tres asesinatos atribuidos a esta banda (un sargento activo de la Policía, un teniente retirado del Ejército y un miembro de la Autoridad Metropolitana de Transportes), el propio jefe de la DICRIM se puso al frente del caso y días después empezaron a ser localizados los supuestos integrantes del grupo criminal.

Bautista Almonte es denominado entre muchos de sus compañeros de armas simplemente como simplemente como “Ney” o como el “General Ney”, lo cual es un indicativo de lo muy conocido que es entre las filas policiales.

El presidente Danilo Medina lo había designado en dos oportunidades en la posición que ocupaba hasta ayer cuando mediante el decreto 320-17 lo designó Director General de la Policía, en sustitución del mayor general Nelson Peguero Paredes.

Puestos en retiro

El mandatario emitió un decreto sucesivo, el 321-17, en el que pone en condición de retiro a los tres últimos jefes policiales, los mayores generales Peguero Paredes, Manuel Castro Castillo y José Armando Polanco Gómez. Con esta decisión el mandatario rompe lo que en los últimos años se había convertido en una especie de tradición de que los salientes jefes policiales fueran designados “asesores policiales del Poder Ejecutivo”.

Publicidad
Publicidad