Viernes, 14 de diciembre, 2018 | 11:29 pm

Nicaragua despide a la familia calcinada

Palegatos. Versiones sobre la tragedia están divididas en país. Gobierno. Las autoridades se desligan del funesto atentado.

Vecinos y parientes despiden  a la familia Pavón en el cementerio Milagro de Dios .  AP
Vecinos y parientes despiden a la familia Pavón en el cementerio Milagro de Dios . AP


MANAGUA, NICARAGUA.-Nicaragua cumple dos meses de la crisis sociopolítica más sangrienta desde los años de 1980, que se ha cobrado la vida de entre 178 y 200 personas, en medio de un diálogo nacional que avanza a cuentagotas.

A las víctimas se suma la muerte de una familia calcinada por un incendio provocado en uno de los días más cruentos en el marco de las protestas.

“Don” Óscar Pavón, un conocido vecino del barrio capitalino Carlos Marx regentaba una humilde tienda de colchones y fue asesinado en su casa el viernes junto a su esposa, su hijo, su cuñada y sus nietos, de apenas 2 años y 5 meses.

El crimen es uno de los más atroces que se han cometido en Nicaragua desde que comenzaron las protestas antigubernamentales y desde que grupos de encapuchados siembran el terror en las calles de las principales ciudades del país, especialmente de noche.

Los féretros llegaron ayer al cementerio en furgonetas escoltadas por decenas de motocicletas y fueron introducidos con gran dificultad en las fosas por el aluvión de amigos y vecinos que no querían perderse el momento y que hasta se subían a otras tumbas para grabar el entierro con sus teléfonos móviles.

La Dirección General de Bomberos se limitó a indicar en un comunicado que fueron unos “delincuentes encapuchados” los que lanzaron un cóctel molotov al interior de la vivienda de los Pavón.

Eran sandinistas

—Afiliados
El jefe de la bancada oficialista, el diputado Edwin Castro, aseguró que los Pavón eran una familia sandinista (afiliados al partido en el poder) y culpó de la atrocidad a los manifestantes que piden la salida de Ortega.