Viernes, 18 de enero, 2019 | 10:52 pm

Mi entrega para este maravilloso día



No sé si muchos saben que solo una vez el MVP (Player Most Valuable) o JMV (jugador más valioso) de Serie Mundial ha pertenecido al equipo derrotado desde que se instauró el premio en 1955: Bobby Richardson (1960) de los Yanquis de Nueva York, una serie ganada por los Piratas de Pittsburgh (4-3).

En la ocasión Richardson bateó .367 (30-11), en la trilogía,12 carreras, anotó ocho, dio dos dobles, dos triples, un jonrón y tuvo porcentaje de embasarse de .387, aunque esa última estadística no tenía el valor de hoy.

Del otro lado no hubo grandes estadísticas globales, salvo el jonrón histórico de Bill Mazeroski y la buena actuación de Roberto Clemente, quienes pudieron recibir el premio.

Ello a propósito de recordar que el término MVP o JMV históricamente ha estado ligado íntimamente a que el jugador contribuya con el triunfo o el avance de su equipo a una instancia superior o que haya tenido una actuación “extraterrestre” con relación a sus similares.

Lo que se plantea es una disputa entre lo viejo (estadísticas tradicionales) y lo nuevo (analítica sabermétrica).
Nadie duda que Mike Trout es el mejor jugador de la actualidad, pero ello no significa que forzosamente siempre debe estar entre los tres preseleccionados (en 2016 le regalaron el MVP) y menos cuando hay tantos jugadores de gran valía para guiar a sus respectivos equipos: J.D. Martínez (BOS), Alex Bergman (HOU), Francisco Lindor (CLE), entre otros.

La defensa es importante, Álex Cora, amante de las estadísticas de nueva generación, estaba dispuesto a sacrificar la defensa de dos guantes de oro, Jackie Bradley y Ian Kinsler, así como otro gran defensor, Andrew Benintendi, con tal de mantener a Martínez, su gran cañón, en la alineación. Hay que evitar carreras, pero también hay que anotar.

No hay que ofenderse, cada quien que defienda su posición con argumentos, en mi caso particular tomó la sabermetría “con pinzas”, esta vez considero que Martínez debió estar en la trilogía, aunque me quedo con Betts para ganar el MVP, el “valor” está relacionado con el triunfo, salvo las excepciones.

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