Mes de la Patria, ¿para qué?



El pasado 9 de marzo culminó lo que conocemos como Mes de la Patria, el espacio del calendario reservado entre el 26 de enero, fecha en que conmemoramos el nacimiento del patricio Juan Pable Duarte, hasta llegar al pasado día 9, bicentenario del nacimiento del líder y estratega político de la guerra independentista, Francisco del Rosario Sánchez.

Pero el Mes de la Patria es algo más allá de la conmemoración de los valientes que dieron vida a la República Dominicana, quienes con sus ideales y actuaciones, nos liberaron del yugo haitiano El Mes de la Patria representa también la reafirmación los ideales sobre los cuales fundamos nuestra nación, una de cuyas columnas es la eliminación de la dominación de potencias extranjeras.

Luego de los 173 años desde ese febrero de 1844, vemos como la globalización ha facilitado que la injerencia extranjera se manifieste de otras formas. Hoy el soborno, cohecho y violación de las leyes han ido tomando el lugar de las botas y los fusiles.

La nación dominicana vive convulsa por las denuncias de sobornos, sobreprecios y corrupción llegadas desde el exterior, a raíz del escándalo multinacional que tiene como eje empresas brasileiras, desde la petrolera estatal Petrobras, hasta la firma de ingeniera privada Odebrecht, que es por donde el escándalo se cuela en el país.

Al concluir el Mes de la Patria, propicia es la ocasión para que nuestro liderazgo político se sacuda y salga en defensa de los valores patrios, convirtiéndose en restauradores de nuestra independencia, ejemplarizando con liderazgo la procura de la verdad, auspiciando el castigo de culpables, y limpiando el suelo quisqueyano de las lacras que con soborno en mano, invaden nuestro territorio, y juntos a esos lacayos, eliminar también a los criollos que por igual traicionan los ideales que nos dieron luz como nación.

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