Lunes, 24 de septiembre, 2018 | 4:20 am

Mella y la migración



El 25 de febrero constituye una fecha de alta significación para el país, porque honra al militar que murió con rango de general y quien trabajó para que la República Dominicana, desde 1844, formara parte del concierto de naciones libres de Latinoamérica y el mundo.

La herencia que recibimos los dominicanos de los Trinitarios nos convoca a seguir planteándonos nuevos retos para apoyar el fortalecimiento de nuestra democracia.

Hoy vivimos otros tiempos, pero siempre será la defensa de los mejores intereses lo que debe iluminar la mente de los gobernantes. El pasado tiene una cantera de ejemplos para seguir defendiendo las mejores causas democráticas.

El origen bélico y sangriento de nuestra independencia nos lleva a replantearnos el presente. Todavía tenemos muchos desencuentros migratorios.

El tema es vital para definir el futuro inmediato y las políticas de crecimiento del país, a corto y mediano plazo.

La República Dominicana, independientemente de la presente oleada migratoria, seguirá teniendo a Haití como el vecino más próximo.

De igual forma seguiremos divididos por una frontera común. Hay que tomar en cuenta que necesitamos hoy, más que nunca, las mejores fórmulas de relación. Sin dejar que todo lo que se escucha, dice y maquina, afecte las relaciones de ambas naciones.