Maestros confundidos



Una de las mayores dificultades para efectuar cambios sociales significativos es que por malo que sea lo que se busca arreglar casi siempre algún doliente que se beneficia del status-quo intentará algún necio pataleo.

Con los falsos sindicalistas del transporte, el gobierno ni los empresarios han podido romperles sus abusivas mañas monopólicas en perjuicio de sus clientes.

Pero en la educación pública parece que estamos realmente avanzando. El gremio magisterial, la ADP, ha confundido solidaridad con complicidad al negar apoyo inequívoco al saneamiento de la nómina que efectúa el Ministerio de Educación.

Sin embargo, los maestros y demás empleados que realmente trabajan son los más beneficiados por transparentar y mejorar la gestión de los recursos humanos del Ministerio. Ahora también harán concursos por oposición para escoger casi 125 directores regionales y distritales, revolucionando antiguos esquemas clientelistas.

Es un asombro que el sindicato de maestros, controlado por el propio PLD, no sea el principal soporte de la reingeniería liderada por el ministro Navarro. Una pena, que jefes sindicales confundan solidaridad y complicidad…

Publicidad

Publicidad