Lunes, 17 de septiembre, 2018 | 8:03 pm

Madres asilo tuvieron día de júbilo y visitas

Agradecidas. Muchas se sienten tan alegres y complacidas que dicen tener todo. Reto. La entidad ha asumido casos hasta sin aportes.

Gloria y su hijo Francisco Fiorineli Heureaux  departiendo con María Toribio .  J.  DE LEóN
Gloria y su hijo Francisco Fiorineli Heureaux departiendo con María Toribio . J. DE LEóN


SANTO DOMINGO.-“Me siento como en un hotel cinco estrellas, feliz…”, exclamó Gloria Heureaux, una de las más de 240 internas en el Hogar de Ancianos San Francisco de Asís, en la Prolongación Independencia, que en el Día de las Madres tuvo la oportunidad de disfrutar ayer en un ambiente de júbilo.

Además de degustar un exquisito almuerzo, no faltó el baile ni remembrazas entre sí y los familares que les visitaron, como tampoco las experiencias de porqué tener a sus madres en el centro.

“Al principio la decisión de traerla fue muy difícil, duré cuatro años consultándola, pero ha sido lo mejor. Soy su único hijo, mi esposa murió y me dejó la responsabilidad de velar por tres hijos.

Mi madre tiene situaciones de salud y los médicos me dijeron que es mejor aquí que sola; vengo dos veces a la semana”, comentó Francisco Fiorineli Heureaux, quien bailó y departió con su progenitora y otras madres la celebración.

La generalidad dijo sentirse bien por la especial atención de las religiosas. Norma Then, con siete años allí, afirmó que aunque Dios no le dio hijos biológicos está súper complacida, porque encontró dos en el hogar que le brindan amor, la sacan a pasear y la llevan al médico.

Otras muy ancianitas, como María Toribio, no recuerdan siquiera cuándo llegaron allí, pero no dejaron de sonreír, dar gracias y felicitar a las madres.