Martes, 16 de octubre, 2018 | 7:41 am

Lula y los rosarios del papa



Las noticias como que se entreveran. El papa Francisco aceptó la renuncia de tres obispos chilenos “alcanzados“ por el tema de la pedofilia que ha conmovido, particularmente, a la grey católica de Chile. Noticia cierta.

Lula desde la cárcel lanzo su candidatura presidencial.

Se da por cierto

Lula recibió en la cárcel un rosario, de cuentas negras con cruz y escudo del Vaticano de plata, bendecido por el papa Francisco. Cierto. Información proveniente del PT, vía redes.

El papa Francisco envió el rosario a Lula. Falso. Fue desmentido por el Vaticano.

El que le hizo llegar el rosario a Lula , sí bendecido por el papa, fue alguien “con acceso” al sumo ´pontífice.
Desde el Vaticano se apresuraron a informar que no fue el papa el que lo envió.

Tienen suficientes problemas con el caso chileno, que no se arregla solo con la aceptación de las renuncias de los tres obispos y algunas más que sigan.

En este tema el papa Francisco le erró feo cuando rechazó, con demasiada soberbia, la denuncia que se le hizo durante su visita a Chile.

No quedó bien parado el Pontífice en esa ocasión. Ahora comienza a corregirlo pero le va a llevar su tiempo.
De todas maneras deberían tener mucho cuidado en el Vaticano, porque hay demasiados “rosarios bendecidos” y “ allegados” y corren el riesgo de que se les desarrolle un mercado paralelo que comprometa equivocadamente la imagen del sumo pontífice

En cuanto a lo de la candidatura presidencial de Lula, se trata de su ratificación y formalización. El Partido de los Trabajadores (PT) efectivamente ha resuelto que Lula sea su candidato.

Tan cierto como ello, también, es que Lula está inhabilitado para ser candidato, por estar condenado, en segunda instancia, a 12 años de prisión por corrupción y lavado de dinero.

Además, se le siguen otros seis juicios por cosas parecidas.

El argumento para insistir con su candidatura se basa en que en las encuestas aparece como el candidato más popular. Lo que es cierto; poco más del 30 % lo apoya , pero cerca de un 70 por ciento lo rechaza. Es un hecho, a su vez, que ninguno de los restantes candidatos que figuran en la encuestas llega ni al 20 por ciento.

El otro dato no menor, es que todavía no aparecen todos los que estarán en la carrera.

Se da por hecho, sí, que el presidente Michel Temer no irá por la reelección y que se mantiene en el poder – con el apoyo de las FFAA, pues no hay otra explicación posible- para continuar con las medidas “impopulares” que son ineludibles cuando se enfrenta una economía en baja como consecuencia de años de populismo.

Esa es la tarea de Temer y por eso sigue, según lo que se dice; las acusaciones por corrupción contra él no son pocas.

Ya queda poco tiempo, entonces, para que el actual gobierno brasileño consiga algún éxito grande que le asegure el triunfo a un candidato oficial, pero ello no quita que haya buen chance para más de un candidato que consiga capitalizar el antilulismo o anti PT, que es mucho : más de 6 de cada 10 brasileños no están con Lula
Y puede, por otra parte, que todo esto no pase de la mera retórica y la especulación.

Seguramente, pasadas las elecciones en Colombia y México y el Mundial de Rusia, se tendrán noticias más precisas sobre el caso Brasil.

Por ahora hay poco: Lula es candidato, pero está inhabilitado para serlo, y recibió un rosario bendecido por el papa el cual no le fue enviado por el papa.

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