Jueves, 13 de diciembre, 2018 | 7:21 pm

Los Frailes y sectores aledaños reclaman techado desde 1994

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel


Hace unos años aquí la gente tenía que lanzarse a las calles para lograr la atención de las autoridades en la búsqueda de que le complacieran con obras que beneficiaran a sus respectivas comunidades.

Ese tipo de presión se adoptó ante la sordera y ceguera que exhibían y siguen mostrando quienes están en la obligación de mejorar la calidad de vida de sus compatriotas.

De un tiempo acá, ese método ha ido evolucionando, al punto de que ya en muy pocas zonas se lanzan a las calles a obstaculizar el tránsito, derribar árboles y quemar neumáticos.

Ahora la gente está más consciente de que sus objetivos se pueden materializar por vías más civilizadas, sin embargo, no siempre da resultados porque para algunos la presión y la violencia ya son una costumbre.

Hago este recuento porque en la comunidad de Los Frailes y sectores aledaños, vienen, desde 1994, sin ningún resultado, reclamando civilizadamente la construcción de un techado para la práctica de deportes.

En esa demarcación de la autopista Las Américas residen miles de jóvenes, la mayoría en edad de practicar deportes, sin embargo, en un área de 25 kilómetros a la redonda no hay una instalación mínimamente adecuada.

Ojalá que las autoridades escuchen el pedido de esos miles de deportistas de Los Frailes y sectores circundantes y construyan un techado similar al que desde hace muchos años tiene la mayoría de los barrios de Santo Domingo.

No dejen que los jóvenes opten por lanzarse a las calles a protestar, porque esa obra es una necesidad que ayudará a mejorar la calidad de vida de miles de deportistas.