Miércoles, 21 de noviembre, 2018 | 6:33 am

Los eventos deben ser para construir



Los eventos deportivos, y de otra índole, dan inicio a muchas amistades, pero también provocan “pila” de enemistades. Suele suceder que ese tipo de actividad abre espacio a muchos “jefes”, que no son más que aquellos a los que delegan funciones en cada área de trabajo: administración, alojamiento, alimentación, transportación, acreditación, prensa, protocolo, etc., etc., etc.

Todo el mundo se considera con mérito .y derecho- a recibir una distinción en una justa deportiva y en la acera opuesta está el “jefecito, que porque anda con un “radio boquitoqui” todo lo quiere responder con una grosería. Y así, se puede mencionar un “paquetón” de escenarios que provocan serias contradicciones entre personas que una vez fueron amigos y no aprovechan ese tipo de eventos para fortalecer esos lazos de unidad que les brinda la oportunidad del trabajo en conjunto.

Es cierto, de la discusión surge la luz, pero mucha gente no se da cuenta que los eventos -son eventuales- concluyen y la vida sigue su agitado curso.

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