Leonel Lirio, de diseñar trajes de carnaval a elite del atelier nacional

Le preocupa no desarrollar a plenitud sus condiciones y que la fase laboral en el país está estancada

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Santo Domingo.-Aunque se “coronó” en 2003 con la confección del traje típico de Amelia Vega, primera y única Miss Universo que ha tenido el país, al reconocido diseñador de moda Leonel Lirio le antecedían muchos lauros como profesional. Igual obtuvo un trofeo en el mismo concurso, en 2002.

Debido a su temprana y prolífera trayectoria, el modisto de alta costura empezó a ser distinguido desde los 14 años en su natal ciudad, Santiago, donde a través de los clubes sociales se involucró en disfraces para el carnaval, alcanzando premios que otorgaba Casa España.

En 1997 fue seleccionado como primer joven más destacado del país dentro de diez, en el Supremo de Plata, seguido de Jenny Polanco, que tiene una amplia carrera en el mundo del vestir.

Su mayor orgullo es que muchas estrellas dominicanas usan prendas exclusivas creadas por él.

Entre sus clientes citó a Cecilia García, primera mujer importante a la que vistió; Sergio y Wilfrido Vargas, Jhonny Ventura, Charytín Goico, Milly Quezada, Lope Balaguer, Jorge Taveras y Niní Cafaro.

Casandra

La mayoría de estos exhibían sus trajes durante los 14 años que trabajó para los premios Casandra y en las nuevas versiones del Soberano, en tres ocasiones.

Junto a Tita Hasbún hizo la primera alfombra roja de ambos eventos, y a partir de ahí le ha tocado ser primero en muchos escenarios, explicó del famoso modisto.

Afirmó que aunque su carrera quizás no se ha internacionalizado, siente gran satisfacción haberle creado prendas a la presentadora de Telemundo María Celeste Arrarás y Gabriela Spanic, actriz y exreina de belleza venezolana; igual confecciona para Rosa Hernández de Grullón, embajadora del país en Francia, que es a una de sus musas.
Recién vistió a la vicepresidenta Margarita Cedeño de Fernández para la toma de posesión, aparte de primeras damas del país y políticos a nivel de asesoría.

Prêt-à-porter

En 2007 fue pionero en ser escogido por el Grupo Jumbo para desarrollar una tendencia de democratización en la moda “Pret- à- porter económico” que le permitió establecer un nombre comercial. Cuenta que hicieron 5 mil piezas con las que recorrió la geográfica nacional y lo hizo sentir orgulloso.

Para Leonel Lirio, a la moda se le atribuye vanidad, banalidad y quien le agrega ese elemento es el mercado. Entiende que esta forma parte intrínseca de los pueblos y la humanidad.

Calle Las Damas

“Se habla de la moda siempre que se menciona la historia, tenemos el mágico esplendor que vive la Zona Colonial de forma importante, pero en la calle Las Damas, que fue el primer paseo de América, allí la primera noble, María de Toledo, impuso y propuso que la mujer fuera elegante, educada y proyectara la buena manera”, reflexionó.

Según él, Toledo promovía ese estilo para evitar que esclavas tainas, como Mencía, fueran violadas y maltratadas, a quienes ingresó en su corte y eso permitió que la moda rindiera una labor humanitaria.

Esa era una mística similar a la que reina y le da un valor agregado a la moda de hoy .

Citó de ejemplo a DominicanaModa, evento para el cual trabaja junto a otros colegas a través del cual impulsan una labor humanitaria a favor de más de unas 30 asociaciones y patronatos. Su colección fue inspirada en versos de poetas latinoamericanos.

Mencionó a Miss Mundo y Miss República Dominicana con el propósito de ir más allá de la belleza. “Vestir es una necesidad, moda es otra situación”, puntualiza Lirio.

Origen Vs. pasión moda

Leonel era nieto de Eduardo Lirio, que dirigía la cinematografía del Consorcio Espaillat en Santiago, y lo relacionó con los principales actos de la urbe. Cuenta que es descendiente de familias que poseían fincas y negocios y se caracterizaban por una convivencia feliz.

Su abuela se preocupó porque asistiera al colegio de Lassalles, donde recibió una educación multidisciplinaria. En Bellas Artes obtuvo conocimientos de pintura y piano.

“Mi abuela y mi mamá cosían, al igual que una tía en la Capital, quien confeccionaba ropa a figuras muy famosas como Ángela Carrasco, atencionaba y en ocasiones ayudaba”, narró con un dejo de emoción.

En esa época, a los niños no les permitían involucrarse en actividades de mujeres, en su familia no hubo esa represión. De ahí que no se siente estigmatizado.

“Tenía un tío-padrino, el principal fabricante de pantalones masculino y femenino Apolo, que fue toda una revolución en esa prenda en la versión deportiva de uso cotidiano.

En verano yo iba, cortaba hilos, me permitían empacar, también hacían camisas que los niños las doblábamos, colocábamos alfileres, cosa que me fue despertando el interés, y desde los 15 años ya tenía participación en la confección”.

El primer traje importante que creó fue el de la boda de su hermana, recuerda con satisfacción.
Al concluir el colegio ingresó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se graduó en 1984; es egresado de Bellas Artes.

“Una de las cosas más importante es que en la UASD encontré informaciones de grandes figuras como Amable Starling, Cuquito Peña, Ada Balcácer, Aida Portalatín, Pedro Mir y otra pléyade de educadores que conformaban la escuela que hoy tiene una fase de diseño. A los jóvenes les dice que trabajen para lograr sus sueños.

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