Martes, 18 de septiembre, 2018 | 9:57 am

Las visitas sorpresa como mecanismo de planificación



Uno  de los sellos de la gestión del presidente Danilo Medina ha sido la implementación del programa conocido como “visitas sorpresa”.

Ha logrado importantes niveles de cercanía con personas que difícilmente pueden tener acceso a funcionarios del primer nivel para plantearle de manera directa sus inquietudes.

Con este programa esas personas, la mayoría de zonas rurales, han visto de frente al Presidente de la República y han podido hablar directamente con él.

El Presidente ha cuidado que estos encuentros no se conviertan en escenarios de activismo político o de cabildeos de alto nivel.

También ha cuidado que lo acompañen solo los miembros de su equipo de gobierno con funciones directas en las áreas de interés de esas comunidades. Así protege las visitas sorpresa  de distorsiones o manipulaciones.

En esas actividades el Presidente se muestra cercano y espontáneo y las comunidades le reciprocan hablándole con sinceridad. De las visitas sorpresa  puede  salir el mejor plan de acción social que pueda ejecutar gobierno alguno.

La sistematización de las informaciones recabadas dan pie a la ejecución de acciones que sí le interesan a la gente.

Las visitas sorpresa  son eso, un mecanismo de cercanía entre el mandatario y esas poblaciones, además de un instrumento para enrumbar por el sendero correcto las políticas sociales del Gobierno.