Martes, 20 de noviembre, 2018 | 7:43 pm

La xenofobia de los de “primera”.



Juan Bosch, en dos de sus obras cumbres: Trujillo: Causas de una tiranía sin ejemplo (1959) y Crisis de la democracia de América en la República Dominicana (1964), analizó el daño que le hizo a la democracia dominicana el sector llamado los de “primera”, que se consideraban dueños del país a la caída de Trujillo y patrocinaron el golpe de Estado de 1963, promoviendo uno de los gobiernos más corruptos de nuestra historia: el Triunvirato. La Revolución de Abril los confinó al sótano de la historia dominicana.

Ese grupo de “primera”, pretendiendo ser antritrujillistas, fueron los más trujillistas en su accionar político, heredando el autoritarismo y la xenofobía del sátrapa del Caribe.

Uno de sus herederos, por los notorios apellidos que ostenta, me escribió un email insultante en relación a mi Bitácora para Lúcidos de la semana pasada. Aparte de demostrar una compresión casi infantil de la lectura de mi texto, me acusaba de corrupto por defender la vida humana, sin importar su lugar de nacimiento. Valoro la disensión, pero basado en el diálogo respetuoso y racional, eso enriquece a quienes participan en debatir sus ideas.

Tal como he publicado en otras ocasiones, en la sociedad dominicana existen sectores enemigos de la democracia, de raigambre trujillista, que se valen de la xenofobia contra los haitianos para promover una agenda autoritaria, contra los emigrantes, pero sobre todo contra la inmensa mayoría de los dominicanos pobres. Razón y democracia son la cura para dicha patología social.

David Alvarez

Noticias Relacionadas

Publicidad